Un Rambo “mata rojos”: para unos, un eco-terrorista; para otros, toda una leyenda… pero real.

Hará un par de años escuché o leí que, el “personaje” más popular de España (o lo que queda de ella) era la “intelectual” Belén Esteban.

Escuché, poco después, a un amanerado y bastante grotesco presentador de telebasura llamarla “leyenda viva” española.

No me extrañó en absoluto.

Como profesional de la información sé que casi cada mes cierran varias cabeceras (sean revistas o periódicos); cómo escritor sé que, en menos de tres años las ventas de libros en España ( o lo que queda de ella) ha caído en general casi uno cincuenta por ciento, y, para terminar, cómo máximo responsable de una pequeña editorial veo cada mes menguar las ventas.

Con todos estos datos a la vista, no dudo ni por un instante que, una persona cómo la Esteban sea, para muchos y muchas españoles, una “leyenda viva”

Para mi gusto, y es que yo soy muy raro, hay otros personajes que sí son verdaderas leyendas vivas. Algunos casi totalmente desconocidos en España (o lo que queda de ella).

Hoy hablaré de uno de estos personajes, al que admiro, y, por encima de todo, ENVIDIO. Y, conste que, entre mis muchos defectos no está la envidia.

Pero reservo su nombre para el final.

Me vino a la memoria este personaje hará unos días, mientras me dirigía por temas laborales hacia el Maresme (Barcelona) en el automóvil.

Puse la radio, intentando evitar alguna emisora que, día sí, día también, intenta adoctrinar a sus oyentes; pero no a todos, ¡¡¡¡ sólo al noventa y siete por ciento de ellos!!!…el restante TRES por ciento lo dejan para otras cosas…

Dos hombres hablaban de un personaje que, aunque desconocido para la mayoría, es muy familiar en el ámbito en que desarrollo algunas de mis actividades de asueto.

De él se dijo que inspiró la película “Acorralado” en la que, Rambo, con su cuchillo ( Made in J. Lile) de mango hueco se cosía su propia herida y, demostraba lo duros que son los “boinas verdes” americanos…Aunque nada qué ver con los SAS británicos, sus paisanos los SEAL o los Delta, o nuestros “boinas verdes” de las O.E.S.

Desconozco si realmente inspiró dicho personaje la famosa película que daría nacimiento a toda una saga “rambera”.

Se dijo, y parece que es verdad, que asesoró al director de la película “El Oso” y algunas más por el estilo, debido a sus conocimientos sobre los osos, sobre los que escribió algunos libros, y la vida al aire libre y la Naturaleza.

Su vida fue realmente de película. De hecho estoy seguro que, una con nombre de “ llave” se basó en él con toda seguridad.

Pero hagamos una breve reseña de su vital existencia.

Nacido en Alma ( Míchigan-EEUU) gustaba de pasar sus días infantiles y juveniles en los bosques que rodean los grandes lagos de la región. Prefería la Naturaleza a sus compañeros, al menos en algunos periodos.

Allí aprendió a estimar y confiar más en la Naturaleza que en los seres humanos en general. Algo que, comprendo totalmente.

Una vez en la universidad, terminó la carrera de geólogo y, poco después marchó a la guerra del Vietnam, cómo tantos otros jóvenes americanos.

Debido a su conocimiento de la Naturaleza y la supervivencia y, a su espíritu aventurero, ganó la afamada “Boina verde” de las unidades especiales que allí combatían.

Su estancia en los “boinas verdes” americanos está un tanto llena de sombras y ¿leyendas?, pero, al parecer, destacó bastante en todos los sentidos.

De regreso a su país, al igual que otros miles de excombatientes del Vietnam, se encontró con las críticas, insultos y puntillas de muchos “pacifistas” que le reprochaban haber sido un “asesinos de vietnamitas”. Sin duda es la función de un soldado cumplir con su deber, aunque, para algunos “buenistas”, ya se sabe que, hasta los talibanes tienen más derecho a ser “comprendidos” que un soldado que cumple con su deber.

Cansado de convivir con lo que arrastraba desde tierras asiáticas y sus secuelas, y, al parecer, tras algunos problemas con el alcohol, decidió dejar de ser considerado cómo un “ matarojos” con boina y Ka-Bar ( magnífico cuchillo de combate muy típico entre los soldados de aquel país) al cinto, y, tras mandarlo todo al carajo, pues también comprendió, cómo geólogo, que, las petroleras y algunas empresas mineras estaban destrozando la Naturaleza y el clima día tras día, decidió irse a vivir en plena Madre naturaleza, con osos y demás fauna salvaje.

Fue en esos momentos cuando, según varios periodistas, empezó a sabotear minas e instalaciones petrolíferas que él consideraba ( y sin duda lo son) nocivas para la Naturaleza y el clima.

Sin duda su experiencia militar en las fuerzas especiales y su formación académica cómo geólogo eran toda una garantía para hacer este tipo de sabotaje.

El FBI con toda seguridad, y, muy posiblemente la CIA pasaron a considerarlo un “ecoterrorista” peligroso.

Por suerte para él, pudo seguir con su labor, viviendo en plena Naturaleza, publicando algunos reportajes, varios libros, principalmente sobre los osos grizzly (hay publicado un libro suyo con ese nombre) y, asesorando algún director de cine en películas o documentales.

Es curioso, aunque muy habitual (y sé lo qué me digo…) que, mientras unos te tachan de “ imperialista asesino de campesinos inocentes”, los “otros” te tachen de “revolucionario y ecoterrorista”

Posiblemente Doug Peacoock, que así se llama ese hombre LIBRE, fue lo uno y lo otro, según se mire.

Pero, a nivel personal, alguien que se puede dar el lujo de mandar al carajo su trabajo, a sus vecinos y “pseudoamigos, irse a vivir en plena Naturaleza con los animales salvajes y, dedicarse a lo que más le gusta: DEFENDER LA MADRE NATURALEZA, es, bajo mi punto de vista, un ser ENVIDIABLE, del que, en España apenas hemos escuchado hablar ( si exceptuamos medios y foros muy especializados). Aunque, este año ya han empezado a publicarse sus libros en la lengua de Cervantes.

Posiblemente más de uno, empezando por quien esto escribe, sentirá ENVIDIA de esta LEYENDA VIVA, que, para mi gusto, es mucho más de admirar que la famosísima “ escritora” ( creo que hay algo publicado con su nombre) Belén Esteban o Paquirrín, por citar algunas “ leyendas vivas” de la actual España ( o lo que queda de ella)

GUÍA “IMPÍA” DE LA CATALUÑA PIADOSA. ( Un libro que jamás llegó a nacer)

GUÍA “IMPÍA” DE LA CATALUÑA PIADOSA.
(Una visión crítica de los supuestos milagros, hechos y creencias religiosas sobrenaturales)

PREFACIO

Una fría mañana de invierno decidí pasar un rato en el claustro de la Catedral de Barcelona.

Aunque soy agnóstico, me gusta pasear por los claustro de monasterios y catedrales, principalmente si éstas son góticas, encuentro en ellos PAZ y Armonía, dos factores psicológicos que en ocasiones favorecen más al ser humano que una dosis de valium o lexatín.
Al salir, era a primera hora de la mañana, antes de que llegaran los grupos masivos de turistas que visitan la Ciudad Condal y lógicamente su histórica catedral, decidí dar un último paseo en este caso por el interior del templo. Había poca gente, un grupo de respetuosos turistas japoneses que llevaban sus clásicas cámaras digitales en la mano, algunos ancianos, principalmente mujeres, y un sacerdote de largas barbas, con aspecto de misionero decimonónico que por su vestimenta parecía acabar de ofrecer la misa a sus fieles. Junto a la capilla donde se encuentra el crucifijo conocido como “Cristo de Lepanto” habían dos mujeres, ya algo más que otoñales. Una de ellas hablaba con acento catalán, la otra con un pronunciado deje argentino; la catalana le estaba contando a su compañera lo “milagroso” que era aquel Cristo, y pude escuchar de nuevo la piadosa leyenda del Cristo que presente en la batalla de Lepanto, esquivó como excelente esgrimista o fajado boxeador, una bala, posiblemente de cañón, que le habían lanzado los otomanos.
La mujer explicaba la historia convencida, y la argentina la escuchaba casi con la boca abierta. Yo lógicamente y ¡faltaría más! ,algo apartado de éllas, pensé para mis adentros, en lo crédulo que puede ser una persona a nivel religioso ( y también político, que también de “leyendas” viven los políticos) y recordé que pocos días antes, había leído en un periódico de distribución gratuita, la historia de los “pañales del Niño Jesús” que durante siglos se creyó que estaban en la ciudad de Lleida.
En ese momento y al salir a la calle, y tras mirar el “piadoso” cartel que anunciaba a los fieles que para visitar el templo ( y por lo tanto para rezar) catedralicio en las horas del mediodía se debía dar un “donativo” ( y no precisamente simbólico) decidí escribir un libro que recogiera alguna de las “historias piadosas” que tenemos en Cataluña, y que en algunos casos se encuentran de lleno en el mundo de lo paranormal, cuando no de la superstición.
Con una cuarentena larga de libros publicados, dos son las colecciones que más me han “llenado”; una la titulada por mis editores La Cataluña mágica (ocho títulos en total) y la polémica colección La Cataluña maldita (cuatro títulos), la cual fue muy mal acogida en círculos y ambientes religiosamente conservadores, e incluso me valió recibir algún anónimo “desagradable” cuando no francamente amenazante. En todos aquellos libros, y principalmente en los pertenecientes a la segunda colección, se trataba de alguna manera el tema de la religión, desde un punto de vista totalmente heterodoxo e incluso, por qué no decirlo, crítico. Pero jamás había hecho una guía totalmente dedicada a las creencias “piadosas” y los fenómenos religiosos que han tenido como cuna o como mínimo asiento en Cataluña.
Quiero dejar bien claro, al igual que he hecho en libros anteriores, que soy totalmente respetuoso con las creencias religiosas de los demás, aunque muchas de las personas “piadosas”, lleven sotana o no, aún serían partidarios en pleno siglo XXI, de quemar los libros “impíos” o paganos ( como hicieron con los primeras biblias traducidas al inglés, cuyo autor,William Tyndale fue ahorcado y seguidamente quemado su cuerpo por las “piadosas” autoridades católicas de Amberes) cuando no en algunos casos muy radicales, a los autores.
Es mucho más cómodo ser creyente, sea de la religión que sea, que un agnóstico convencido o que un ateo (que son dos cosas diferentes). No voy a negar que en algunos momentos, siento en mi interior un cierto vacío “trascendental”, que intento compensar en mi creencia y defensa de la familia y de la Naturaleza, que en mi caso, viene a suplir mi fe en Dios.
No comprendo que alguien crea en los milagros, aunque hay algunos que parecen no tener una explicación racional, pero lo acepto con respeto y naturalidad; no creo que alguien que ha cometido un delito como un robo, una violación, una estafa o incluso un asesinato, crea que por ir a contárselo todo a un sacerdote en un confesionario, Dios se lo pueda perdonar, pero reconozco que hay casos en que necesitas hacer una catarsis, y uno lo hace con quien ama, otros con los psicoterapeutas, y millones de personas con un sacerdote, el cual después de reprenderlo y mandarle rezar unas cuantas oraciones y aconsejarle que no vuelva a hacerlo, le perdonará sus “pecados” en nombre del Señor; no creo en todo ello, pero en muchos sectores de nuestra sociedad las gentes siguen creyendo en cosas “maravillosas” realizadas por Dios, la Virgen, los ángeles o los santos, y estas creencias que forman para bien o para mal parte importante de nuestra cultura, es lo que hemos decidido presentar en este libro, pero desde un punto de vista “crítico”, muy alejados de aquellos “cantos de sirena” de la mayoría de autores, que sencillamente presentar el hecho, lo aceptan y se escudan en la fe.
Aún hay quien lee ávidamente aquel clásico titulado España, tierra de Santos del que es autor Argimiro Hidalgo Suárez (1), y cree con toda su fe lo que aquel señor les cuenta sobre santos, milagros, etc.
En mi caso voy a presentar también factores religiosos, pero de una manera heterodoxa, si quieren crítica, pues todo en este mundo tiene como mínimo dos versiones, la favorable y la opuesta.
El modus operandis que hemos elegido, ha sido presentar los casos que hemos escogido, en forma de fichas, para que el lector pueda leer el tema, ubicar los lugares para el caso de que quiera visitarlos, pues no olvidemos que hemos titulado este trabajo como “guía” y ofrecer una cierta bibliografía tanto del lado “oficial” y pío, como del heterodoxo e “impío”(2).

(1) Corre por mi despacho una versión de este libro editado por Sal Terrae, muy ilustrativo de lo que son las creencias más ortodoxas, cuando no integristas de la religión católica.
(2) La definión de “impío” que nosotros hemos escogido y que reproducimos del Diccionario de la lengua española es: Falto de piedad o fe religiosa

Miguel G. Aracil ( un libro que jamás vio la luz)

Gentileza de
www.editorialbastet.com