Crónica personal, y por lo tanto subjetiva, de la televisión del misterio en España.

 

En España (o lo que queda de ella) podemos alardear de haber tenido el mayor número de revistas especializadas en misterios y enigmas de toda Europa, muy por delante de Alemania y de Francia.

 

Así a “bala rasa” podría citar más de una treintena de publicaciones, entre ellas tres que fueron dirigidas por mí, una de ellas de corta duración. Pero sin duda fueron dos las que marcaron la mayoría de edad del periodismo del misterio en nuestro país. La ya mítica Mundo Desconocido, dirigida por mi añorado amigo Andreas Fáber Kaíser, y la poderosa y excelente hasta que acabó pudriéndose en los últimos tiempos “Más Allá”, fundada por el número uno de estos temas, el gran comunicador y formidable persona, Fernando Jiménez del Oso (pienso que si viera cómo está hoy el “mundillo” debería tomar primperán).

Por cierto, aprovecho para informar que dicha revista, perteneciente al antaño poderoso grupo editorial M.C. Ediciones, hizo un ERE hace años y, tras llegar a un acuerdo y firmar ante notario la “quita” que nos debía de pagar en los años siguientes, no ha cumplido su deber y, a día de hoy no hemos visto (ni veremos) un euro.

 

Dicho esto, merece una traca de honor el periodismo escrito especializado en el misterio y los enigmas.

Otra cosa es el tema televisivo. En este aspecto vamos a la cola en cuanto a los países vecinos (si exceptuamos Portugal).

Pocos programas, o mejor dicho series, televisivos a nivel nacional (estatal para los más “progres” ) se han llevado a cabo en nuestro país.

Recuerdo hacia 1977 haber visto una pésima serie en la 2 de TVE en Cataluña sobre ¿misterios?que yo veía boquiabierto. Hasta que, en un reportaje sobre ¿misterios en Cataluña? apareció el Monasterio de Piedra que, de catalán tiene lo que yo de monja ursulina.

A los pocos días conocía personalmente al director de dicha serie y lo comprendí todo. Por cierto, algún día contaremos por qué dicho profesional salió de la todopoderosa TVE. Sin duda él, no lo contará o dirá alguna de las suyas.

 

Pero dejando a dicho “personaje”, dos han sido los que se han llevado el gato al agua en el medio televisivo del misterio

El primero, y mejor sin duda, Fernando Jiménez del Oso.

Aunque sus primeros pasos deberían remontarse a un lejano 1967, empieza a popularizarse en la televisión a partir de 1974 y, en 1976 se le ofrece la oportunidad de dirigir y presentar Más Allá, su propio espacio en la televisión pública, que estuvo en antena hasta 1981, con muy altas cuotas de audiencia.

Sin duda para la mayoría ese fue el MEJOR programa de TV sobre misterios que se ha hecho en España.

Con su desgraciada muerte, al poco tiempo salta a la fama televisiva el periodista vasco Iker Jiménez Elizari, por aquellos tiempos buen amigo mío. Siempre acompañado de su omnipresente esposa Carmen Porter.

Con el entusiasta vasco, pues su entusiasmo nadie se lo niega, pienso a nivel personal que, el espíritu Jiménez del Oso muere, y , empieza uno muy distinto, el de Iker y su Cuarto Milenio, que está casi a punto de cumplir sus 500 programas. Perdonen que no los felicite, pero, hace años que Iker y ya no digamos su señora esposa y yo (y algunos palmeros que con él colaboran) no tenemos muy buenas relaciones.

Lo que nadie, y yo menos que nadie, puede negar es que, Iker es un GRAN COMUNICADOR: Otra cosa es lo que él cuenta y cómo lo cuenta. Allá cada uno. Yo lo tengo claro, pero soy muy subjetivo con el vasco.

Fui de los primeros en aparecer en algunos de sus programas, como aquel sobre la “ Vampira de Barcelona” Enriqueta Martí, en que yo aparezco pálido y delgado, y me costaba andar ya que, llevaba tiempo “tocado” y era muy posible que una enfermedad muy fea estuviera planeando sobre mí. Lo grabamos con otro entusiasta reportero, el bueno de Fran Contreras Gil, que acabó no precisamente bien ( como tantos otros compañeros) con el señor Jiménez y esposa, aunque se han contado varias versiones (yo tengo la mía pues los conozco a ambos). Todavía estoy esperando una llamada del periodista vasco, o un email, que muchos nos intercambiábamos desde que saltó de la revista de Fernando. Pero esos emails se quedan en mis archivos de la carpeta “Dánger”

No hace tanto años, creo que 2 o 3, colaboré, cobrando escrupulosamente, pues Cuarto Milenio, o al menos su productora son sagrados pagando, en un reportaje sobre los “Misterios de la Semana Trágica”. Cobré, pero nunca se emitió. El historiador Nacho Ares, que dirigió aquel reportaje (que a él le gustó mucho, pues guardo los emails) me comunicó que había ido a parar al “ frogorífico”.

No sería mi única colaboración en dicho programa que no apareció (falsedades del bosque de Orrius, falsedades de las Mesas de Nules… grabadas con el estupendo periodista hispano brasileño y reportero de Cuarto Milenio Pablo Vilarrubia, por entonces amigo mío, aunque, no sé por qué dejo de serlo ¿órdenes superiores?).Piense cada cual lo que quiera.

Sea como sea, Cuarto Milenio se ha convertido en un fenómeno de masas y, tiene miles de defensores y de detractores. Juzgue cada cual.

También hizo sus “pinitos” en televisión el internacionalmente conocido novelista Javier Sierra, al que conozco desde que era un chaval empollón y que ya prometía y escribía en la pionera Karma 7, de la que yo era por entonces coordinador de redacción.

Javier Sierra, cien veces más culto que el comunicador vasco, y pese a ser una persona muy inteligente y con millones de seguidores de sus novelas, no es un gran comunicador a nivel audiovisual.

Mientras que lo que cuenta Iker lo pongo en “cuarentena”, lo que narra Sierra es casi siempre cierto al cien por cien. Pero, le falta ese gancho, ese carisma del que el vitoriano va sobrado.

Sus programas de televisión han durado poco, por desgracia, Pero es que, como novelistas chapeau, pero como comunicador audiovisual no acaba de dar la talla (desconozco si este comentario terminará con nuestra amistad de hace años, pero él me conoce y sabe que lo admiro, pero que siempre digo lo que pienso)

Sierra mucho más listo y culto, ya lo he dicho antes, que Jiménez, ha sabido labrase un brillante futuro en el mundo editorial y, además, sin dejar en su estela excesivos enemigos, como sí le ha sucedido a Iker.

Es que, Javier es muy, pero muy listo…

No quiero terminar esta pequeña crónica sin mencionar otro tipo de trabajo de televisión que me gusta mucho más y que ya hace más de 30 años pude desarrollar, aunque con muchos límites, en el antiguo Canal 8, actualmente Barcelona Televisión, dónde codirigí, junto al profesor de audiovisuales Francesc Herrera y mi abogado y locutor de radio Juanjo.LL dos series dedicadas a los misterios de la Cataluña mágica y los enigmas de la Barcelona insólita y heterodoxa que sirvieron años más tarde para que, algunos abrazafarolas, chupacandiles, trepas, limpiabolsillos y, también algunas personas serias, siguieran aquella estela, aunque alguno ni me mencione en sus “trabajos” de ¿ investigación? Pese a sonar el tambor de “fusileros”

Me refiero al reportaje de campo. Ese tipo de periodismo que, entre el romanticismo y la aventura, nos fascina a muchos.

En ese tipo de trabajo televisivo dentro del mundo del misterio destacan, y con una distancia de años luz por delante de los demás, mi amigo (palabra que es muy rara que yo utilice)el periodista jienense Lorenzo Fernández Bueno, director de las revistas Enigmas ( fundada por Fernando Jiménez del Oso)y Año cero (esta última, pese a la terrible crisis, con el cambio de director, al menos para mi gusto, ha ganado mucho comparada con el “peculiar” director que tuvo anteriormente) y el reportero de campo y de guerra si es necesario, Juanjo Revenga que daba lustre a la última página de “Enigmas” ahora ocupada por el escritor, para mí ( y para muchos) insulso, Juanjo Benítez.

Pero, ya se sabe…

Hecha esta pequeña crónica, esperemos que, algún día nazca otro “Fernando Jiménez del oso” y podamos ver formidables programas de misterio en TV, sin protagonismos narcisistas y sensacionalismo que hacen más daño que bien a este cada vez más ¿se me permite la palabra jodido? mundillo del misterio

 

Carpe Diem

 

Miguel G. Aracil

 

Willi Fox versus familia Aracil

Allá por la década de 1870, hace casi siglo y medio, en un barrio que empezaba a nacer en las cercanías de la montaña de Montjuic nacían mis bisabuelos, Enric Aracil, y Custodia.

Aquel arrabal de la Ciudad Condal pasaría a llamarse Poble Sec y, se hizo famoso principalmente por mi exvecino y admirado cantante Joan Manuel Serrat más de cien años más tarde.

Allí, en el Poble Sec además de mis bisabuelos nacieron mis abuelos, mi madre, yo, y allí engendramos a mi hija, para marchar dos meses más tarde y antes que naciera mi hija hacia un barrio menos politizado y de más alto “caché”. Cuando marchamos, aquello, al menos donde vivíamos, parecía la redacción del Pravda o el Gramna.

En la pequeña calle donde yo nací, y mi madre, y mi abuelo…teníamos los Aracil una especie de “casa pairal” ( solariega) unifamiliar. Es que el golfo de mi bisabuelo Enric Aracil era un verdadero halcón de las finanzas y supo poner a la familia en plena burguesía catalana a finales del siglo XIX y hasta mediados del siglo XX.

Tranquilo, gran comerciante, inteligente, simpático, guapillo, pacífico y con pocos escrúpulos, supo capear las diferentes situaciones políticas ( monarquía, república, franquismo, “rogelios”) y crear un pequeño imperio industrial y comercial, con fábricas, empresas, cadenas de taxis y llevar aquella simple familia de ” barrio” a lo alto de la rancia y burguesa sociedad catalana, siempre enfrentada tanto con los obreros como con la aristocracia ( no olvidemos el “Modernismo” y sus razones y orígenes)

Fue un hombre que, dónde ponía el ojo empresarial, engordaba las cuentas bancarias, pero, dónde ponía otra cosa, engordaban las mujeres, principalmente sus empleadas. Hasta el punto que, desde hace tres generaciones, cuando los Aracil ( aunque no me hablo con nadie de mi familia) vemos alguien de nariz más bien “contundente” y ojos azules que nos mira, pensamos que puede ser algún familiar de las innumerables líneas bastardas de la familia.

Lo peor que hizo mi bisabuelo fue morir viejo ( yo era ya un niño crecidito) no sin antes volverse  a casar con una mujer de “mundo” ¿?  muchísimo más joven  , tener dos hijos a sus ochenta y tantos años, y, acabar con la poca fortuna que quedaba, ya que, el juego y las ” woman” se lo habían zampado todo.

Pasamos (¿ degradados?) de nuevo a ” gente trabajadora” pero sin dejar nuestra casa ” familiar” y el barrio del Poble Sec.

Los domingos en que no estamos por estos mundos de Dios los dedico por la mañana a correr unos diez kilómetros ( muy bueno para el colesterol y los ” músculos relajados abdominales” también llamados ” michelines) desde mi casa en la Esquerra del Eixample hasta Montjuic.

Normalmente no me gusta pasar por mi querido, añorado y totalmente cambiado Poble Sec.

La primera vez que hace unos años decidí pasar por lo que durante casi 120 años había sido nuestra ” casa pairal”, de una sola planta y una preciosa ( al menos para mí) e inmensa terraza donde jugué de niño, al igual que lo habían hechos dos generaciones de Aracil antes de que yo naciera, pude ver a una mujer asomada. Llevaba un pañuelo en la cabeza y me miró fijamente y con desprecio ( muy típico de cierta gente).

Me limitaré a callar lo que sentí en esos momentos. Y, prometo que es verdad. ¿ pena? ¿ rabia? ¿ cabreo?. Aquí lo dejo

He intentado no volver a mi barrio, mi Poble Sec, si puedo evitarlo, aunque hay veces que, mi cuerpo , con chándal o pantalón corto me lleva por dichas calles para subir, por Creu del Molers ( Cruz de los Canteros en pleno franquismo) hasta Montjuic.

Hoy ha sido un día de esos,  tras una delicada semana familiar.

Por alguna zona me he  sentido en los Andes, por otra , que se la conoce actualmente como la ” Pequeña Punta Cana” en Santo Domingo y, por otra en Marruecos, país que conozco bastante.

Para muchos debería mi corazón , pues alma no tengo al ser ateo, pegar saltos de alegría ante esa pluralidad vecinal actual. Será ya que soy muy raro ( o muy sincero) mi corazón ha sentido algo muy diferente.

Cerca de lo que fue la ” casa pairal” de los Aracil esta mañana he recogido del suelo varios casquillos ( que guardo) del calibre 22.

No es mi barrio, lo fue, mio y de los míos durante casi casi siglo y medio, pero, prometo que, mis próximas carreras o marchas deportivas dominicales, ya pocas, pues ahora empiezo a pasarme los fines de semana en el Mare Nóstrum, más bajo el agua que encima, evitaré pasar por aquella zona de Barcelona que tanto quisimos en mi familia y que actualmente, sin duda haría feliz a Willi Fox  y Rigodón.

Los años que me quedan de mi ya larga vida prefiero vivirlos con el recuerdo de ese barrio trabajador ( que no obrero, que no me gusta esa palabra) en que todos nos conocíamos y, el catalán casi siempre, y en muchos casos el castellano, que no el “hispano” era la lengua para comunicarnos entre los vecinos de aquel lugar que fue arrabal hasta la segunda mitad del siglo XIX

Barcelona, quo vadis