Esta mañana en urgencias hablando con una médico venezolana

–ESTA MAÑANA, HABLANDO CON UNA MÉDICO VENEZOLANA—

Esta mañana muy temprano hemos tenido que ir a urgencias médicas—ya está todo resuelto, y no es nada fastidioso, se supone, o eso esperamos—

Como ya es habitual, todo el personal médico—incluso los de seguridad— eran «hispanos», salvo una enfermera bastante antipática que hablaba en catalán—mi idioma materno— y hacía la «criba» .

Casi una hora después nos toca una médico muy amable y educada con claro acento venezolano y aspecto amerindio.

Hace las preguntas correspondientes, indica su diagnóstico provisional, prescribe la medicación y cuando estamos terminando veo que se fija en la pulsera de paracord que llevo en la muñeca derecha–regalo de mi amigo—de los pocos que así considero— el doctor Luismi Doménech, profesor de la Universidad de Barcelona, con los colores de España.

Me pregunta a bocajarro la licenciada si soy de VOX …Curiosa pregunta para una persona que no te conoce de nada. Te puedes llevar un zasca.

Le respondo que no, pero que al paso que vamos igual giro todo a estribor.Le pregunto, ya puestos a chafardear, si es venezolana, y me responde con una gran sonrisa que sí, y que está muy contenta por lo de ayer con el dictador; aunque, añade, ahora tiene miedo por si el prepotente y matón presidente de los EEUU intenta hacer de su patria—palabra que por desgracia pocos utilizamos en España, apenas los zurdos—una especie de «protectorado» o bufet libre, y mangar todo el petróleo venezolano que pueda.

Se muestra alegre y contenta, pero preocupada. ¡ LO COMPRENDO y COMPARTO SUS SOSPECHAS

!Añade que no tiene dudas que hay altos mandos del ejército venezolano y políticos chavistas muy poderosos del régimen ayudando a los EEUU y que han ayudado a la detención del narco-payaso-comunista-dictador. A la espera de su » recompensa»_

__Ya se sabe que Roma no pagaba a los traidores, pero los EEUU sí que lo hacen ( eso se lo añado yo).

Nos despedimos, salimos a comprar la medicación, y pienso en lo terrible que es el dinero, el poder , el petróleo y, cómo son de felices y nobles los «peludos» de cuatro patas, pues no necesitan de todo eso para vivir bien.

¡ Y conste que, como todo el mundo que me conoce o lee sabe, yo soy DE DERECHAS ! y cada vez más, pero, el ser humano tiene unas obsesiones materiales—yo soy menos espiritual que un billete de 500 auros, conste— que lo convierten en ocasiones, cuando tiene un gran PODER , en la peor bestia entre los mamíferos.

Por cierto, el payaso y prepotente de Trump definiendo la operación casi quirúrigica ¿? de los Delta—sin duda las unidades más preparadas, crípticas y secretas entre de las fuerzas especiales de los EEUU— como » la mayor y mejor operación militar desde la Segunda Guerra Mundial», dice mucho de los zumbado , prepotente, narcisista, ignorante, inculto, embustero que es.

Ojalá, suceda lo que suceda, sea lo MEJOR para los ciudadanos venezolanos, ya que, lo PEOR, sufrir a un dictador-payaso-comunista-narcotraficante de mierda, ya se lo han sacado de encima para siempre

¡felicidades!

El «Saber estar» no debería tener ideología política. Ir en «pijama» a un acto por los guardia civiles caídos

Era todavía soltero cuando me presentaron a un hombre mayor, de figura aristocrática y bastante castrense al que todos llamaban » tío» (con tilde).

Su verdedero nombre era Viçens ( Vicente) nacido en Valencia y que, cuando estalló la Guerra Incivil española era un joven teniente.

Comunista ideológicamente, pero más español que un pasodoble–eran otros tiempos y otras gentes muy distintas a las actuales— se empezó a mover en su bando y llegó al empleo de capitán tras pasar por dos de las unidades de élite del ejército republicano, concretamente a los comunistas Quinto regimiento y seguidamente a la belicosa y fogeada 11 División

Aquel hombre ya mayor (tendría casi mi edad actual) iba siempre bien vestido y aseado y, cuando hablaba de la Guerra Incivil española destacaba que él, contra los militares del otro bando—salvo Franco y sus generales— nada tenía, aunque no soportaba a los falangistas y a los belicosos requetés. Y cuando, por desgracia hablaba sin tapujos de la cainita contienda—los españoles no hablamos de política, nos peleamos por ella, y más yo, con veintitantos años y mi carácter— siempre acababa diciendo que él, por España—vista desde su punto de vista— daría la vida en cualquier momento.

El»tío» (con tilde), o bien «oncle» como también le llamaban algunos —en catalán y valenciano es lo mismo…de hecho tampoco veo las diferencias linguísticas entre el ambas— republicano de izquierdas, concretamente comunista, y yo de derechas y monárquico, pues lo soy y jamás lo he ocultado—a quien no le guste y le ofenda siempre le puedo aconsejar un viaje para visitar las ruinas de Sodoma—nos llevábamos bien, ya que él, pese al largo tiempo trancurrido, seguía siendo un persona con alma castrense y, ante todo, sentía un gran amor por España—a su manera ideológicamente—

Hablé bastante veces con él—vivía en el barcelonés barrio de la Bordeta— y, tras escuchar sus batallitas, que no dudo que fueran reales en su mayoría, pues a sus edad era todavía bravo, y aunque no me hacían mucha gracia, normalmente acabábamos brindando por España—cada cual la suya— con unos «finos» de Tió Pepe y unas tapas.

No dudo ni por un momento que si a ese caballero— pues lo era— lo hubieran invitado a un acto castrense, y mucho más dedicado a los guardia civiles caidos en acto de servicio, hubiera guardado máximo respeto y presentado vestido de forma adecuada, ya que, ante todo, el «Tío» era un caballero, y que SABÍA ESTAR, y más en un acto en el cual, sin duda se hubiera emocionado y cuadrado militarmente

Aquel valenciano era un caballero, y, aunque su ideología estaba totalmente enfrentada a la mía, con el añadido de haber hecho la guerra, ante todo era RESPETUOSO y, SABÍA ESTAR EN CADA MOMENTO.

Escribo esta entrada tras haber conocido el ridículo, por ser suave—cosa que para mi es difícil, pues gasto mala leche y lengua afilada— que la actual directora de la Guardia Civil hizo hace muy poco al asistir a un homenaje a los guardia civiles caidos, con algo que, sin duda a muchos—tanto da de derechas o izquierdas, otra cosa es la extrema izquierda, que no destacan precisamente por su elegancia o » saber estar»— nos pareció un pijama y, lo peor, una falta de decoro y respeto hacia el acto y la Benemérita y sus caídos.

Y es que, el saber estar, la educación y le ética deberían no tener ideología política, y menos en este tipo de actos; aunque algunos , algunas y «algunes» ¿?¿?, en los actuales tiempos que corren—que muy pronto van a cambiar, y conte que no soy mi tocayo Nostramus— no temen hacer todo lo contrario. Desconozco si es por llamar la atención. o sencillamente por que no dan de más, pero. sigo opinando que actualmente, el RESPETO Y EL SABER ESTAR para ciertas gentes y cuerdas, parece que no existe.

Quiénes me conocen, principalmente mis amigos (1)—muy escasos, pues los puedo contar con los dedos de una mano y me sobran algunos—saben que no soy precisamente de vestir elegantemente—pero siempre aseado, pues no soy un «woke»—, pues mi manera de «fardarme» está muy cercana a lo castrenses, «bushcraft» y survivalero, pero, si me tengo que poner traje y corbata, me jodo—con perdón–y lo hago, aunqeno me guste.

(1) Para quien pueda estar interesado en mi distinción entre «amigos, amistades, compañeros, conocidos y saludados», en este mismo blog—que por razones personales y familiares lo he tenido muy abandonado últimamente—podrá encontrar una entrada monográfica sobre este tema

Miguel G. Aracil