Aquella “tercera generación” de los OVNIS y el misterio…

Pequeñas crónicas del “mundillo” del misterio. Viejos conocidos( La “Tercera generación” del misterio y los OVNIS”)

Hace apenas una hora he coincidido en la librería Epsilón, la más antigua de España especializada en misterios. OVNIS y esoterismo, fundada en los últimos años de la dictadura, con un pequeño grupo de personas que hacía años que no veía.

Se trata de las hermanas María Teresa y Rosario Giménez, el marido de una de ellas, José Antonio ( creo que policía jubilado) y un señor mayor al que no conocía

Los tres primeros fueron verdaderos adictos de los congresos , simpósiums, y cualquier evento del misterio que se celebraba en los primeros tiempos de estas temáticas.

Algo mayores que yo, recuerdo que eran miembros “perpetuos” del Club de Amigos Karma 7, un lugar ( junto a la antigua redacción de la revista) dónde reunirse los aficionados al tema, Dirigido y currado por mí ( que no veía una peseta) y con la desinteresada ayuda de Marius Lleget y Lluis Utset, fiscalmente a nombre del editor de dicha revista, Ramón Plana, y negocio redondo para el director de la revista Josep María Armengou i Marsáns, ” catalá químicamente pur” que se metía toda la pasta en el bolsillo sin dar palo al agua.

Eran de esa gente que, durante casi dos décadas o algo más fueron verdaderos fanáticos de estos temas.

Más tarde, como me decía la hermana mayor, Rosario, quedaron desengañados ( no me extraña) y ahora , al ser navidades, habían regresado a dicha librería especializada para comprar algunos libros sobre lo que antaño fue su pasión.

En la mesa de “novedades” estaba el actual Premio Planeta de Javier Sierra y otros bestseller ( pocos, pues verdaderas novedades con caché hay pocas, lo niegue quién lo niegue)

María Teresa que todavía conserva cierto aire juvenil, que no atractivo, me ha hecho un pequeño interrogatorio sobre aquella gente que ellos conocieron aunque fuera por sus libros, reportajes o conferencias.

Curiosamente, pese a ser algo mayores que yo, me han preguntado por aquella ” tercera generación” de jóvenes investigadores de la ufología española y por algunos investigadores que recordaban.

Tras contarle que de los pioneros la mayoría habían fallecido ( Joan M. Badía, Lamich, Lluis Utset…) le he comentado que de aquella “tercera generación” todavía quedaba gente por dicho mundillo, aunque a muy distintos niveles.

Hemos hablado de Javier Sierra que más alto a nivel editorial no puede llegar ( si descontamos en Premio Cervantes) , de mi amigo Pedro P. Canto que, sin duda, al menos para mí, fue el mejor investigador joven de estos temas en aquellos momentos y de aquella generación y que, su libro ” Visitantes de dormitorio” ( Temas de Hoy, grupo Planeta) fue, y sé lo qué me digo, la envidia , sana para unos, y menos sana para otros, cómo el tiempo dejaría claro, de varios de su “generación, pues nadie había llegado, de los su ” quinta”, a publicar en un sello con aquel renombre, También hemos mencionado al escritor egarense Josep Guijarro, del que me han dicho que, en ocasiones ven en un programa nocturno de TVE ( supongo que con Cárdenas) o al casi olvidado, pues a solitario nadie lo ganaba, Carlos Losada, de la edad de los otros, pero que apenas trabajó nunca en equipo o mantuvo relaciones con los demás.

Losada ganó el primer (sólo hubo dos ediciones) “Premio Protusa al mejor trabajo de investigación”, con un jurado formado por mí, por aquellos tiempos director de la revista ” Mundo Oculto” (Grupo Protusa), Joan Bosch, ricachón y editor de dicho grupo , Julius Piulat, coordinador editorial y el locutor y abogado Juan José Llamas.

Del resto de la ” tercera generación” tal cómo pienso y siempre he pensado, poco o nada interesante se podía decir.

Tras reír un poco y recordar viejos tiempos, me han preguntado por el Mágic. Tras decirme que desde que lo dirigía Darbó ya no habían asistido más ( no me extraña) le he dicho que había cambiado de manos, siendo el actual director Alfonso Trinidad ,el cual no les sonaba.

No he hecho comentario alguno sobre los actuales Mágic, ya que hace dos años que ya no asisto para firmar libros y existe una buena relación profesional-editorial con el actual director.

Le he aconsejado, al hablar de Darbó, que leyeran la actual novela ( Premio Planeta) de Javier Sierra, sin darles más pistas. Quién la haya leído y sea catalán o del ” mundillo” ya sabrá por dónde van los tiros.

María Teresa y Rosario han adquirido , entre otros varios libros, la novela de Javier Sierra, dos libros míos que con mucho gusto les he firmado allí mismo, y algunos libros añejos y de ocasión sobre estos temas. Ya descatalogados, baratos, pero excelentes lecturas

Nos hemos despedido y tras los buenos deseos de rigor, Rosario, más brava me ha dicho en catalán, que es el idioma del grupito y el mío

–” Miquel, aquel mundo misterioso y precioso de antaño, con sus congresos y charlas está muerto ¿ no te parece?”.

He callado, pero, en el fondo, y cómo vengo diciendo hace tiempo, está muy comatoso, por lo menos en Cataluña,

Aunque, lo que sí debemos de seguir recordando es que, primero la “Generación pionera”, los Ribera, Lleget, Fáber, Vignati, Badía, y tantos otros, y luego la tercera generación ( Javier Sierra, Pedro P. Canto, Losada, Guijarro…), con sus luces, varias y alguna muy alta, y también algunos “trepas” y problemáticos ( que no menciono), que también los hubo ( y hay) hicieron que miles, decenas de miles de personas, todavía hoy sientan algo en la garganta cuándo recuerdan lo que FUE el Mundo del Misterio.

Miguel Aracil

RESUMEN PERSONAL, PROFESIONAL Y SENTIMENTAL DEL 2017

 

Cuando el año 2017 está en sus últimos estertores y el neonato 2018 ya deja oír sus primeros llantos que, por desgracia suenan fúnebres y tenebrosos en algunos aspectos, sentado ante el ordenador repaso, resumo y escribo, cómo cada año, la breve reseña de cómo ha sido el fluir de este río formado por 356 días.

El ya “antiguo” 2016 tuvo cómo “misión principal” superar una desagradable enfermedad de esas que siempre te dices a mi mismo ¡a mí “eso” jamás me sucedería! pero sucede y la vences; no sólo por la medicación, siempre importantísima, sino por la ayuda de la poca gente de confianza que te rodea; fuera mi escasísima familia de dos y cuatro patas, fuera la escasa cantidad de amigos de confianza (suficientes los dedos en una mano)que estuvieron a mi lado en esos meses oscuros para mí.

El moribundo 2017 tenía que ser, y de hecho lo ha sido, un “ año puente” en el que tenía que hacer una labor de dinamitero y “volar” una serie de puentes que sólo podían traerme problemas.

Lo más duro fue cortar con casi 32 años de habitar casi la mitad del año o gran parte de él en el Cap de Creus (Costa Brava); fuera en la superficie o bajo sus cristalinas aguas, cuándo la prepotente “tramontana” permitía el buceo.

Aquel puente de más de tres décadas lo cortamos y, apenas fue doloroso, por no decir que no lo ha sido en absoluto. Y menos con el cainismo que habita hoy por mi tierra en general y en aquella zona en particular. Hubiera acabado muy mal sin duda.

Otro “puente” que debía de cortar era mi apego y pertenencia, desde el punto de vista profesional (editorial, periodístico y, lo peor, de amistades) con el “mundillo” del misterio.

Casi cuatro décadas es mucho tiempo de andar por ese “mundillo”. Casi tantos libros publicados cómo años tengo (y cargos de todo tipo en medios especializados)y varios cientos de reportajes publicados, son demasiado bagaje, quizá mal conducidos debido a mi carácter, cómo para permitir que cuatro “modernitos” recién llegados a la “arena” y desde su más cruel irrelevancia, se sientas superiores y “maestros” o, más triste todavía, que, algunos que fueron amigos míos y, la suerte, la profesionalidad (que en muchos casos es magna cómo el de Macedonia y no se les puede poner en duda y los aplaudo), en algún caso su falta de escrúpulos, cuándo no lamer algún lindo trasero de poderoso apellido, se te suban a la chepa. Y mucho menos cuando, el dinero apenas fluye de un mundillo cada día más prostituido, mediocre, pobre, cainita y que, se diga lo que  se diga, tiene los años contado.

Eso no quita en absoluto mi reconocimiento a algunos jóvenes profesionales de alta y digna valía profesional, que son muchos menos de lo que la gente supone, pero los hay ¡¡SIN DUDA!!.

Por todo ello, ahora hace un año ya comuniqué mi “casi” desconexión, aunque no absoluta, del “ mundillo” del misterio, pasando la escoba a fondo y, dejando solamente apenas una decena de compañeros con los que sigo manteniendo una relación más o menos fluida y sincera. En algún caso, por ser además amigo de la familia, caso del escritor Pedro P. Canto, en otras por ser amigos de hace muchos años y seguir siendo “humanos” y no trasladarse en “carros divinos” por los cielos del Olimpo.

La escoba se pasó y, este 2017 ha sido año de desconexión y quemar puentes, que no barcos, que eso se los dejo al valiente aunque iletrado Hernán Cortés.

Por lo tanto, sin dejar el “mundillo” totalmente, sí que he hecho una limpieza a fondo y, sólo siento no haberlo hecho antes.

Tres reediciones de libros agotados, la aparición de un nuevo libro (ya reeditado), y la próxima aparición (en este momento en imprenta) de otro para una editorial con la que nunca he trabajado, además de unos pocos reportajes publicados, son el pobre bagaje de este 2017 en un “mundillo” en el que estuve totalmente integrado, pero que, parece que ya no es el mismo que yo conocí.

Por otro lado, en distintos temas profesionales la cosa ha ido mucho mejor y ha sido un año un tanto montaraz, que incluso me llevó a aceptar con mucho agrado la invitación personal del más conocido instructor de instructores (civiles y militares) español, el equivalente a nuestro llorado y único Fernando Jiménez del Oso, pero no en el “mundillo” del misterio, sino en el mundo de la supervivencia y las Fuerzas Especiales españolas. Aquello me acabó de convencer que, si hubo algo “poco agradable” y sus secuelas en 2016 y parte del 2017, mi soma y mi psique lo había superado con matrícula de honor

 

En mi reciente memoria quedan los toques de diana, a golpe de cacerola y cuchillo en mano, que hace apenas dos meses revivía con el grupo o pelotón que me tocó mandar, por tierras del sur de Andalucía, tras preciosos vivacs bajo las estrellas y tapado solamente con un chaquetón militar, comiendo plantas e“ hierbas” recogidas por nosotros, y algún que otro gusano. Me recordaba viejos y añorados tiempos de los que muchos hablan o difaman e injurian, aunque  no tienen ni puta idea de lo que fue o dejó de ser mi pasado.

Por cierto, mi estancia de bastantes días por tierras meridionales de Andalucía, coincidiendo que mi hija estaba de viaje y mi esposa quedaba sola en Barcelona, me demostró de sobras quién es amigo para lo bueno y para lo malo y quién lo es sólo para la broma y el bidorrio. Esas cosas jamás se olvidan, cómo hacer fuero de fortuna con un pedernal o usar la brújula. Tomé nota en mi “moleskine” negra, cómo me aconsejó hace muchos años el añorado colega Andreas Fáber Kaíser, cuando yo no estaba todavía vetado en Catalunya Radio.

Para el año 2018 que ya asoma tengo claro que, alguno de mis“ buques” insignias, cómo son los libros sobre misterios y heterodoxia catalanes se han terminado debido a la situación CAINITA que se vive en mi tierra, y que ha hecho que, por ese integrismo de algunos , casi la mitad de librerías catalanas que vendían mis libros sobre el tema no los quieran por ser yo un autor “unionista”. Pues final de un periodo que ha durado 32 años y que ha dado para mucho, sobre todo para que aparecieran imitadores, cuándo no literalmente “fusileros” que tan siquiera me citaban o citan en sus bibliografías “fusileras”.

 

Este 2018 tengo proyectos, lógicamente, pues no sabría estar sin trabajar, eso se lo dejo a ciertos “liberados”. Y, sin dejar del todo, lo he dicho antes, el “mundillo” del misterio y los enigmas, otros temas más “naturales” y la Historia serán los objetivos, aunque jamás dejaron de serlo. Y, la Madre Naturaleza estará muy presente, aunque jamás ha dejado de estarlo.

Gente cómo Jesús Callejo, Lorenzo Fernández Bueno, u otros pocos seguirán siendo todavía puentes de unión entre un mundillo del que ya me considero veterano, aunque sólo sea por la muerte, desgraciadamente, de la mayoría de los que fueron mis “maestros” y predecesores, ya sea por veteranía profesional. Pero poco más espero del tema

Ruego y pido a  los dioses, en caso de haberlos, y no me refiero a nivel editorial y literario, que de esos sí los hay y conozco algunos, que este 2018 sea positivo en salud para mí, los míos (de dos y cuatro patas), mis escasos amigos y las muchas y formidables amistades (un grado o escalafón por debajo de “amigos”) a las que aprecio de verdad.

Cada año que se cierra es un libro que has leído y, cada año que empieza un libro que debes de leer y no sabes cómo terminará. Veamos este 2018 cómo termina, aunque, al menos en mi tierra empieza muy mal y, espero y deseo que, no lo haga con ruido de sables.

Mis mejores deseos para quién me lea y para sus “peludos” de cuatro patas que esos sí, jamás te apuñalan por la espalda, todo lo contrario

Naturaleza, Libertad y Tranquilidad