Si yo cumplo con las normas, aunque no me gusten, por qué no los demás?

Si yo cumplo con las normas, aunque no me gusten, por qué no los demás?

Esta mañana cuando regresaba de darle a las piernas me he encontrado con el actual editor de las antiguas editoriales Petronio, Selecciones Editoriales , Galaxia y FAPAS entre otras.

Tras un corto saludo e intercambio de preguntas hemos podido escuchar que, una mujer ya madura que estaba cerca hablando con otra, casi presumía que, «su Oriol, no cumplía con ninguna norma de las relacionadas con el distanciamiento» , para rematar con un » ya se sabe, todos hemos sido jóvenes.jajajaja»

He pensado mil cosas y ninguna buena sobre dicha señora y sus ancestros. Si fuera andaluz diría que me he » cagado en todos sus muertos» .Pero como soy barcelonés no lo hago tan directamente.

Me veo pronto y de nuevo encarcelados en vida por culpa de una buena cantidad de incívicos, mayoritariamente jóvenes ( no todos, quede claro) pero también algunos mayores, gente que viene de «importación» sin normas, y políticos y altos funcionarios incompetentes. De todo un poco.

El incivismo de cierta parte de la juventud española, sin descontar la cantidad de » me la suda» que nos viene de fuera, a la que hemos de añadir el típico carácter anárquico y en ocasiones insolidario español, nos está conduciendo al carajo.

Ya son varias las personas, por llamarlas de alguna manera, que » justifican» los botellones, baños multitudinarios, fiestas y juergas callejeras y chusma varia por aquello de «son jóvenes y todos lo hemos sido…»

El lunes por la mañana me desperté con dolor en el lado izquierdo del pecho y no se me iba. Dejé pasar un día. El martes ya algo preocupado fui a un centro de la Inseguridad Social, donde, el gandul del funcionario de turno me indicó que esperara unos días…, pues sólo estaban para urgencias. Hice caso y marché

El miércoles al mediodía comiendo vi que el dolor se irradiaba un poco, sin desaparecer por tercer día y que, incluso se acentuaba, Me olió mal y, casi con la comida en la boca marché al centro médico de urgencias más cercano y en plan Atila ( me cuesta poco si tengo razón)
Ya no pregunté al funcionario robotizado, sencillamente exigí ser atendido.

Tras el «triaje» por parte de una enfermera (supongo, pues ni se presentó la muy varonil y escueta señora) me pasaron a una sala para hacerme un cardio y algunas pruebas. Una vez realizadas se las pasaron a una médico que me llamó tras mirar el cardio.

No le acababa de gustar, pues era distinto al último que me habían realizado. Concretamente hacía muy pocos años, cuando tuve el honor de ser invitado unos cuantos días a tierras andaluzas, concretamente malagueñas, a la escuela de Supervivencia Anaconda que dirige el número uno del ramo, mi estimado amigo y maestro Jose Miguel Ogalla  (B.L.V) .

Llamó a otro departamento de urgencias, habló con un colega suyo y me pidió analíticas urgentes y otras pruebas.

Me derivó.

Una vez en otra planta y tras sacarme sangre, hacerme unas pruebas y estar algo más de una hora tumbado y sudando, pude seguir la «llegada» de gente a urgencias, cada uno en su bóxer. Delincuentes «revoltados» ( algunos agresivos) que llegaban escoltados por » mossos» o policía municipales. Gente que llegaba totalmente descompensada mentalmente ( no entraré en detalles) Y, lo peor, escuchar lo que hablaban entre ellos médicos y enfermeros sobre el CV…y lo que viene.

Se quejaban del INCIVISMO de mucha, pero mucha gente. La mayoría jóvenes. la falta de autoridad de las ¿autoridades? para poner freno y mano dura.Y, como no podía ser de otra manera, alguien con bata y muy joven que cascaba » somos jóvenes, nos hierve la sangre» ¿?

Yo fui un buen niño, pero un adolescente follonero de narices, Pude hacer cosas que no estuvieran bien, sin duda, pero, quizá algunas buenas hostias de mi adorado padre ( boxeó en peso semipesado, o sea que…dolían) , mi formación hasta la «mili» dentro del escultismo ( Scouts de España) y algo que se NOS enseñaba en mis tiempos, CIVISMO y DISCIPLINA, me enseñó que, una cosa era ir a hostias con otros chavales o hacer ciertas idioteces, pero, poner en peligro a TERCERAS personas. JAMÁS. INTERDIT, PROHIBIDO.

Me parece bien que alguien decida suididarse, siempre y cuando no se tire desde un balcón y lesione a alguien que pasa por debajo y no tiene culpa alguna

Este INCIVISMO, falta de madurez y antisolidaridad, aunque much@s lo predique en público con la boca abierta ( y la nariz llena de » talco») , nos llevará de mal en peor.

El futuro está muy negro y, quienes lo deberían representar y simbolizar, aquellos que no se inmutan ante el gerionticidio ( miles de ancianos muertos y en ocasiones solos) que hemos sufrido en tres meses, quizá mejor que se diviertan haciéndose ellos mismos la traqueotomía, pero con un cuchillo oxidado. Ya que, los demás, los que obedecemos las normas AUNQUE NO NOS GUSTEN, no tenemos la culpa de ese asqueroso incivismo que parece ya ser una MODA, pero una moda ASESINA.

Para terminar, al salir de urgencias me dieron los resultados y, se supone que, a falta de complicaciones futuras, se trata de algo habitual en mí y que, con algunas pastilillas idiotizadoras en momentos oportunos y mucho más ejercicio, como hacía antes, deberá desaparecer. Y, ante todo, TRANQUILIDAD y sin cabreos, o sea que, si alguien conoce a las milagreras vírgenes de Lourdes o Fátima, que me manden un email…pues yo no creo en milagros ( pese a mi libro monográfico sobre el tema)

Salud para los que cumplan las normas y, mis peores deseos ante los INCÍVICOS que nos joden a TOD@S

Miguel Aracil

 

www.miguelaracil.com

 

El autor

Periodista y escritor, mis pasos me han llevado a moverme por el mundo del misterio y de todo lo que tiene dos explicaciones: la ortodoxa y la heterodoxa

Los excesos de confianza pueden ser peligrosos. AYER MISMO

Aunque tengo 64 años mi vida un tanto asilvestrada,muy » Nessmuk» o «reportero a lo clásico» me ha proporcionado una preparación física más que aceptable. Principalmente en la montaña y el mar ( encima y debajo).

Quizá por eso en ocasiones, el exceso de confianza es peligroso. Ayer lo viví en primera persona.

Desde hace 42 años jamás desayuno ni tomo gota de líquido alguna desde que me levanto hasta la hora de comer o del aperitivo. ni una sola gota de agua. Los que me conocen lo saben.

De la misma forma que logré hacerme casi inmune al frío ( poca gente bucea en pleno  marzo en las frías aguas del Cap de Creus sin traje, o sea a pelo o pasea en diciembre por las montañas nevadas del Pirineo sin otra cosa que pantalones y botas -sin camisa-. Entre otras cosas)

 

En los  añorados tiempos de reportero corrí  por diversas junglas ( Africa, América) y varios desiertos ( Sáhara, Wadi Rum..) y jamás tuve problema alguno. Sabía siempre lo que debía hacer.

 

Quizá, de hecho sin duda, este exceso de confianza puede llegar a ser peligroso.

 

Ayer po la mañana estábamos mi esposa y yo en el Cap de Creus ( Costa Brava norte) para bucear . Un par se sesiones. Mañana y tarde. Y desconectar de la puteada vida y rutina diaria.

La sesión de buceo de la mañana duró 95 minutos en aguas excesivamente calientes. La puñetera ola de calor había calentado el mar hasta lo desagradable.

Al salir tocaba la pertinente ducha con agua fría ( jamás, ni en invierno, me ducho con agua caliente; desde que estaba en el bachiller superior y , por razones que no vienen al caso decidí » luchar» contra el frío y…vencerlo)

Seguidamente un pequeño snak ( aperitivo líquido y sólido) para preparar la segunda tanda de buceo.

Al terminar el pequeño refrigerio mi esposa decidió, muy prudentemente, descansar un par de horas.

Yo, en un exceso de estupidez y supra confianza cogí un chambergo ( gorro militar de alas), un pantalón corto mimeta, un macuto militar ( con un Mora Garberg knive en su interior, que pesa poco y cortan lo que se tercie) y, sin siquiera camiseta ni cantimplora salir a » pasear» un rato. Aprovechando que, los 42 grados que teníamos habían asustado hasta a los MUY ESCASOS turistas que había en la zona: MUY POCOS, conste. Mal veo el veraneo para aquella gente de la zona que espera hacer el agosto con los turistas…TODO pasa factura…y más si son españoles ¿ capiscas?.

Tras mi pequeña ruta por las maltratadas pinedas ( se han cortado allí mismo y en los últimos años  centenares de pinos y otros árboles sin que NADIE se quejara) fui a despertar a mi mujer y, tras recoger de nuevo los bártulos de buceo irnos a los fondos marinos.

En todo lo que iba de día me había metido en mi interior a nivel  de líquido sólo dos vasos de birra. Y, para el exceso de calor, pese a quién pese ( a mí el primero) las bebidas alcohólicas, y menos si no has bebido mucha agua o jugos, no son buenas. EN ABSOLUTO, bromas  aparte de algún cretino)

 

Llegó sobre las 17,15 horas la segunda tanda de buceo.

Sobre 90 minutos y, de nuevo la ducha de rigor.

Soy persona que bebo pocos líquidos desde siempre ¡¡muy mal!! Y nunca me había pasado nada.

Llegó temprano la hora de la cena y decidí cenar con otros dos vasos de birra y un vasito de agua. la temperatura estaba sobre los 34 grados.

Sentí que apenas podía moverme, pues un cansacio , brutal, me invadió. Empecé a sudar de manera excesiva; mareos, ganas de vomitar, dolor de cabeza, y, mis ojos parecían una discoteca. Todo lleno de lucecitas.

Al momento, y pese a cierta confusión mental que me invadía, pude darme cuenta que estaba sufriendo un golpe de calor. Son muchos años de montañismo, y de otras cosas… Con uniforme o sin él.

Le pedí a mi esposa, que se asustó, una botella de agua, doble, y, cómo pude me senté ante un muro que parecía algo más fresco. Pese a estar cenando a apenas cincuente metros del mar.

Empecé a dar pequeños sorbos de agua hasta terminarme toda la botella y, ayudado por mi mujer me acerqué a la orilla del mar, para recoger la escasa brisa del viento de » garbí».

Poco a poco, y a base de ir bebiendo más y más agua me sentí mejor. Finalmente me fui a dormir, pues apenas podía caminar.

Conocía de sobras, y no por haberlos sufrido, pero sí haberlo visto en ocasiones, los síntomas del golpe de calor y más con una terrible ola de calor infernal que está achicharrando gran parte de Europa.

Esta mañana, más bien temprano me he levantado y, aunque no he dormido mucho, debido a los guiris borrachos ( se podrían «colocar» en sus puñereros países..) en este caso gabachos y belgas valones, conocidos míos por cierto, y alguno incluso excompañero de inmersiones en el pasado, y también a los petardos verbeneros ( San Pedro,. Sant Pere) me he dado, cómo siempre, una buena ducha, aunque para mi desgracia el agua estaba caliente por el calor y me he recuperado totalmente.

He comprendido que, el exceso de confianza es, en ocasiones, un mal más que un bien. Me he metido a bucear  en cuevas ( y solo) MAL HECHO ( eran otros tiempos), he hecho mucha montaña y atravesados lugares muy exóticos, pero siempre con la seguridad que yo era un simple «visitante» y que el embiente me podía hacer daño.

Pero en esta ocasión, algo cómo beber agua, al menos cuatro o cinco litros por persona y día si hay mucho calor( y no probar el alcohol y tampoco el café, algo , esto último, que por desgracia no puedo tomar desde niño por razones médicas) que tanto he predicado en campamento juveniles…y en otros, no he sido capaz de cumplirlo.

Y, la dejadez y los excesos de confianza pasan factura en ocasiones

 

Ya lo saben ustedes, si hace mucho calor, y es tan bestia o burro cómo quién esto escribe, de practicar todo el día deporte en plena hora de calor, llévese un par de cantimploras de agua ( H2O) y déjese de unas birras por muy buenas que estén

Que el calor nos sea leve y, maldito aquel o aquella que inventó las olas de calor. Con lo bien que se está con el frío

 

CARPE DIEM

 

www.miguelaracil.com

 

 

 

El autor

Periodista y escritor, mis pasos me han llevado a moverme por el mundo del misterio y de todo lo que tiene dos explicaciones: la ortodoxa y la heterodoxa