Esos fuegos de campamento que tanto añoro

Dia de Navidad.
Ya hemos comido. Mi mujer
. mis hijos de cuatro patas Vlad y Puma y yo.
Tras zamparme medio botella de vermut artesanal y una de cava semi (no me gusta el brut) me pongo a escribir unas líneas antes de marchar a callejear por el Barrio Gótico, uno de mis vicíos. De los pocos que conservo.
Lo malo de ser inmune a las bebidas alcóholicas (aunque no bebo mucho y , además sé mear, me lo enseñaron unos canallas uniformados y » vendidos» al mejor postor) es que, al igual que el frío, al que me hice inmune por razones que sólo mis íntimos ( sobran dedos de una mano para contarlos) conocen, no me afecta, ni a mis transaminasas, ni me acerca a una simple esteatosis.
Pongo un momento un canal de Tv, entre la mucha mierda que emiten, y veo a un grupo que están sentados ante un fuego de campamento o de vivac.
Me vienen a la mente decenas, posiblemente cientos de fuegos de campo, en circunstancias distintas y edades muy diferentes. Uniformes distintos. Con compañeros, amigos ( los menos), cuándo no camaradas ya desaparecidos. Unos muertos físicamente ( DEP), Otros emocionalmente (son los que más duelen). Pero ya todos muertos de alguna forma.
Tras estas cansinas fiestas navideñas me gustaría pasar algunas veladas ante un fuego de campo o vivac, escuchando el crepitar de la madera al partirse por el calor. Ver cómo saltan las » salamandras» ígneas. Hablar de mil temas, ninguno político, pues lo nuestro estaba por encima de esta mierda llamada política.
Comentar aquellos clásicos que ahora serían denunciados por las feminazis por » machistas» y » sexistas»
Me gustaría afilar un palo con lo que tenga más a manos, en este caso un «Quercus Cúdeman» y, alancear un trozo de tocino que llevarme a la boca entre trago y trago de vino peleón y español.
Quizá algún día vuelva a hacerlo. No sé. Los años no pasan el vano, aunque yo resisto.
Siempre quedan los recuerdos y, los que hemos sido hijos de la NATURALEZA, sabemos la MAGIA que tiene el estar junto a los compañeros, no hace falta que sean amigos, junto al crepitar del fuego contando historias que, en ocasiones son medias mentiras. Pero, mentiras románticas y que harían sonreir a Stévenson o Nessmuk o Horace Kephart, sin olvidar a mi admiro Jack London
Nos leemos cuando regrese de callejear entre edificios medievales por mi amada (y ahora sucia, arruinada y triste) Barcelona y su Barrio Gótico
S.L.P.S. …B.L.V…R.I.S.A.S.A…

El autor

Periodista y escritor, mis pasos me han llevado a moverme por el mundo del misterio y de todo lo que tiene dos explicaciones: la ortodoxa y la heterodoxa

Repotero por el mundo. Asqueado y maravillado ante una oscura tumba nativa.

REPORTERO POR EL MUNDO
Llevaba varias semanas recorriendo distintos territorios y países de Mesoamérica.
Estaba fascinado por su arqueología, sus misterios por descubir sus paisajes. También asqueado de la, en muchas ocasiones, corrupta policía, sus comidas siempre picantes, sus «idealizados» guerrilleros zapatistas que, pude comprobar que al menos los que yo conocí, se trataba poco más que de mísera gente armada que no siempre se regía por ideales nobles, dirigidos desde Suiza por un vivales con dos «pelucos» Rólex ( que se hicieron famosos por algunas fotos) y, un » delegado» en Barcelona que resultó ser un vasco ( al menos al que yo conocí más tarde en Barcelona—calle Carretas—) politizado, extremista y anacrónico en todo. Los antiguos exguerrilleros de la ya pasada ( eso se pensaba y piensan algunos) guerra civil de Guatemala, metidos muchos a » guardas de seguridad» ( escopeteros) de ciertos bancos, en cuyas puertas parecían verdaderos forajidos de película de «espaguetiwester», o, sencillamente eran bandidos en toda regla.
Había una mezcha de fascinación, cierto cansacio, pero ante todo asombro por lo que veía.
Mis dos cámaras Nikkon sacaban humo (no existían las digitales) y mis blogs de notas se llenaban uno tras otro.
En el altiplano o zona montañosa de unos de esos pequeños y coloridos países, en el que me habían asegurado y hasta jurado que, en sus partes más remotas los sacrificios humanos entre los actuales descendientes de los mayas todavía no habían desaparecido, me acerqué a uno de sus cementerios.
Como persona bastante » viajada» pienso que, los mercados, cementerios y buses son el termómetro que te indica la temperatura y salud de los pueblos.
Me senté con algo de comida, peor todavía que la mejicana, en algo parecido a una tapia del camposanto. Mientras sacaba mi Victorinox (navaja suiza) con bloqueo para abrir algunas latas y botellas de birra peleona, pude ver a una familia numerosa sentada sobre una tumba oscurecida por los años.
Como ya había observado antes, cada tumba era de un color chillón distinto. Todo tenía su propia simbología sincrético y má spagano que cristiano.
Varios ojos desconfiados me observaban, entre miedosos y con cierto odio.
Comieron sobre la tumba,quemaron algo que me pareció copal y, tras hacer algún tipo de ritual , muy habituales entre aquella gente, se marcharon.
Al pasar delante de donde yo me encontraba, el que parecía el cabeza de familia me saludó ceñudo tocándose el ala del sombrero vaquero con una mano y, de su pequeño pero » chapo» cuerpo, pues apenas llegaba al 1,50 cm, pude ver que colgaba un enorme y herrumbroso machete de selva (lo mejor en esos lugares, nada de cuchillos de acero bohler , 440c, sanwick, 154cm. ni hostias) . El mío estaba junto a mi oculto y minetizado equipaje de espalda.
Me acerqué a una de esas tumbas y pude comprobar que, me encontraba en otro mundo. Un mundo totalmente distinto y anclado en el tiempo.
Ni mejor ni peor, sólo distinto
Huesos de animal allí sacrificados, sobre la negra tumba me lo confirmaron
Cuánto daría por recobrar la Libertad que tenía en esos tiempos y las mil ilusiones perdidas que jamás regresarán
El único consuelo es que, todo lo que he vivido en esta vida, la ÚNICA que vivimos y tenemos, no me lo quitará nadie, por muy poderoso que pudiera ser.
SOMOS Y NOS LLEVAMOS SÓLO QUE HEMOS VIVIDO.
Feliz tarde
www.miguelaracil.com

El autor

Periodista y escritor, mis pasos me han llevado a moverme por el mundo del misterio y de todo lo que tiene dos explicaciones: la ortodoxa y la heterodoxa