Callejando por la agonizante Barcelona tras la vacuna

Dos horas callejeando por la Ciudad Condal.
Tras ponernos la vacuna hemos decidido caminar un par de horas por el centro de la ciudad. Nos han pinchado en la Facultad de Geografía e Historia de Barcelona, a cinco minutos de casa y hemos decidido caminar.
Necesitaba callejear por el Barrio Gótico y las zonas centrales y antiguas, que no viejas.
Las calles, Ramblas incluídas, prácticamente vacías. Algunas literalmente desiertas. El noventa por ciento de comercios con letreros de » se vende», » se alquila» » se traspasa» o simplemente cerradas sine die o para siempre.
He aprovechado para entrar en algunas iglesias ( no para rezar, cosa que con conjuga con mi ateismo) si no para respirar un aire de paz que me hace falta. En sus puertas y en todas, un par de borrachines o tres, pidiendo limosma.
La antigua sinagoga menor del Call (barrio judío)menor de Barcelona, desde hace siglos reconvertida en iglesia de Sant Jaume (Santiago), donde se pueden distinguir desde plena calle los grandes sillares de la sinagoga en contraposición de otros menores de la posterior iglesia gótica trasladada pieza a pieza desde la Plaça Sant Jaume, que recibe su nombre de dicho templo. La iglesia de sant Agustí, que parece un viaje a Hispanoamérica, pues no ves a un español. y la siempre misteriosa y desconocida iglesia de los Santos Espíritus, prácticamente inaccesible para todos y, muy peligrosa su calle si es oscuro.
Basura, suciedad e inmundicias junto a negocios cerrados y casi nadie paseando. La Plaça Real, famosa por sus cervecerías y sus » tanques» ( jarras de un libro de birra) sin un alma. Ni una sola persona salvo tres drogatas echados por los suelos, uno navaja en mano, gritando en alguna lengua balcánica.
Más que respirar paz, olía a muerte. A ciudad que está ya casi agonizante
Espero y deseo que, mi amante secreta, la Ciudad Condal, resurja de sus cenizas cuando el maldito virus chino sea vencido (aunque perdurará siempre entre nosotros, pues ha venido para quedarse), los despachos «nobles» de ambos lados de la Plaça Sant Jaume sean ocupados por personas decentes y morales, y vuelva a ser esa ciudad que una brillante pluma cervantina definió como «archivo de la cortesía, albergue de los estranjeros, hospital de los pobres, patria de los valientes, venganza de los ofendidos y correspondencia grata de firmes amistades, y en sitio y en belleza, única»
Esa Barcelona que describía mi complutense tocayo hace más de cinco siglos está en estos momentos en coma. Aunque, estoy seguro, necesito creerlo, resurgirá de las cenizas cual Ave Fénix y volverá a enamorar a quien la visite.
No sé si llegaré a verlo, pero, esa Barcelona a la que amo, al igual que amo a mi Patria, España ( también comatosa y siempre cainita y cuna de picarescas varias) surgirá de la miseria, la soledad e inseguridad de sus calles y volverá a ser la que describió el gran Miguel de Cervantes, a quién espero que no le cambien su nombre callejero en algunas localidades, por considerarlo franquista, ya que, el gran » Manco de Lepanto» murió en 1616.
www.miguelaracil.com

El autor

Periodista y escritor, mis pasos me han llevado a moverme por el mundo del misterio y de todo lo que tiene dos explicaciones: la ortodoxa y la heterodoxa

Debo de cambiar de chip, pese a mi edad

Me acaba de aconsejar mi hija que cambie de chip.

Ha venido a razón de que  esta mañana casi me lió a hostias con un empleado, yo diría que lacayo, de una entidad bancaria con nombre de ciudad muy laboriosa y textil de Cataluña.

Tras más de 20 años de cliente en dicha entidad y jamás cobrarme comisión, hoy lo han hecho, con la colertilla de » usted es un cliente deficitario y le cuesta dinero a esta entidad». Algo totalmente falso, ya que, mantengo todas las condiciones que me pedían hasta ahora, pero, me he negado a bajarme los pantalones y contratar un seguro de coche y otro de hogar, que ya tengo contratados con La Caixa ( y no es que esté contento que digamos con esta prepotente y todopoderosa entidad catalana)

Me he sentido casi «insultado». Ya le he dado mi opinión y lo que pienso de los bancos en general, una panda de parásitos ( ¿vampiros?) del dinero de los demás. o sea de sus clientes.

Cualquiera que no me conozca y me lea creerá que soy podemita o, por lo menos de izquierdas. Ni mucho menos, TODO lo contrario, pero así lo pienso.

Me doy cuenta que, pese a mi buena forma física y las actividades que sigo practicando en plena Naturaleza, buceo, montaña, «survival-bushcraft», mis pensamientos y forma de pensar son, actualmente » anticuadas», de «pureta».

No sólo es en  temas de bancos, comisiones o zascas de economistas metidos a comercial vende seguros en una entidad bancaria.

Lo es en general

Mi hija, periodista, propietaria de su propia agencia de publicidad, comunity mánager y profesora (márketing) de una conocida universidad catalana, siempre me dice que me tengo que actualizar

Soy un conservador muy liberal o un liberal muy conservador.

Vivo en un mundo que ya pasó, murió para no resucitar.

Soy de los que les repatea el hígado ver a jóvenes tocándose las bolas o lo que se fumaban los indios para firmar la paz, sentados en el transporte público y mirando idiotizadoss el móvil ( jamás un libro) mientras una embarazada o ancianos viajan de pié. Luego muchos saldrán a la calle a vociferar consignas que su puto amo les ha inculcado desde algún casoplón o bien una casa okupada o la bonita torre en la Cerdanya o Cadaqués que es propiedad de su acaudalado y burgués «papá».

Tengo la formación y las condiciones físicas pese a mis casi 66 años ( pronto llegarán) para irme el resto de mi vida a vivir en plena Naturaleza, lejos de una sociedad que no me gusta, que no es la que yo conocía. Pero, como una serie de lazos me atan a esta, para mi despreciable sociedad, y, además hay algunas intervenciones quirúrgias  a la vista, me tengo que aguantar y, seguir viviendo entre » mamíferos» de una raza que ya no me representan y de la que apostaté totalmente hace tiempo.

 

Ya no hablaré de ciertos comentarios que escucho. Por ejemplo hoy, cuando en un informativo del mediodía han llamado » grupos de jóvenes rebeldes» a un grupo de escorias que se negaban a usar mascarillas y estaban realizando una fiesta ilegal, mientras cada día muere gente por culpa del virus chino y miles de pequeñas empresas se van al carajo.

Por dicha razón, y cómo dice la últimamente famosa canción, sólo toca » resistir», y » resistiré»,  en una sociedad que ma da asco. La mejor manera de combatir a tu enemigo es conocerlo y, en ocasiones mimetizarte con él. Y eso me tocará  hacer.

Cambiar el chip y darme cuenta, meterme en la cabeza que, estoy en territorio » no amigo» y debo adoptarme a unas costumbres que, no siendo las mías, o las que me gustan, debo de aceptarlas forzosamente y, ante todo, adaptarme a un medio hostil para mi gusto y manera de pensar.

Lo peor, es el precio que pienso pedir por hacerlo. Éso sólo el Destino lo sabe y más con alguien que, cómo yo, soy muy » especial» en mis decisiones y reacciones que pueden llegar a ser viscerales.

Cómo encuentro a faltar muchas cosas de antes, y vivir sólo y rodeado de animales de cuatro patas.

 

Les deseo lo mejor, menos a los banqueros.

www.miguelaracil.com

El autor

Periodista y escritor, mis pasos me han llevado a moverme por el mundo del misterio y de todo lo que tiene dos explicaciones: la ortodoxa y la heterodoxa