Los espías, contraespías y “agentes especiales” de la Santa Sede
Si consideramos que el Vaticano es el Estado más antiguo de Europa, e incluso, a nivel organizativo, del mundo, es de suponer que, como todo estado, y más con las especiales características de éste, debe de contar, cómo mínimo, con un importante servicio de inteligencia para controlar, tanto a los movimientos o países que pueden ser considerado “opositores” o directamente hostiles, como también para controlar los posibles enemigos internos de la Iglesia Católica, y por ende, del Estado Vaticano. Continue reading