“El egipcio es capaz de permitir que se queme toda su propiedad,
pero arriesgará su vida para salvar a un gato sagrado”
Herodoto
En mi último viaje a Egipto, compartí varios días con una pareja de economistas barceloneses que viajaban por primera vez al País de los Faraones.
Llevaban tres guías de viaje, una con mucha fotografía en color ( lo que solo sirve para encarecer el producto y no garantiza en absoluto la funcionalidad del libro) y las otras dos, las clásicas guías de viaje de bolsillo. Viendo que mis conocimientos de Egipto eran algo mejores que los de ellos, me estuvieron preguntando constantemente por detalles históricos y arqueológicos de la viaje civilización. La verdad es que las partes básicas de la historia egipcia se les pude argumentar con cierta dignidad, pero cuando me preguntaban por los dioses, si exceptuamos los “prima dona” de dicho panteón y mi preferida: Bastet, la diosa gata, que por razones que no vienen al caso es muy querida por mí, varios de los nombres que me preguntaban, o mejor dicho que repetían por habérselos oido a alguno de los guías, me sabían a “chino”. Continue reading
