¿¿Noche de Difuntos y Castañada versus Halloween??: Me quedo con la sonrisa de un niño Esta mañana, regresando de Montjuic con en chándal sudado y un agujero en las zapatillas deportivas nuevas (es lo que sucede por comprar “Made in China”) bajaba por mi antiguo barrio, el Poble Sec (sí, el de Serrat, exvecino mío, y que tuvo en otros tiempos muchos catalanes viviendo en él) y cuna de los “Aracil” desde 1875. En la calle Blasco de Garay ¿se llamará pronto “carrer de la Forcadell”? me he encontrado con Mayte, ex (pero muy “ex”) amiga de la infancia. Continue reading
Bordeando
El “joven Nicolás”: un ¿héroe? para un país de pandereta y moral necrótica
Al poco tiempo de morir el dictador, me refiero al “gallego” bajito, gorderas, alopécico y de voz aflautada, y, por encima de todo, muy cabrón. Hago este resumen físico para no confundirlo con algún otro pseudo dictador que no llega a serlo debido a que no le dejan, pese a dominar muchos medios de comunicación subvencionados y al que muchos consideran ya un “cadáver político”. O bien a otros que ni a “dictadores” llegan ya que, se quedan en simple soplagaitas cainitas y fraticidas.
Pero a lo que vamos. Por aquellos tiempos me tiré unas “vacaciones” de setenta días en el Hospital Militar Gómez Ulla ( Cirugía) de Madrid con un agujero en el maleolo derecho que, todavía 37 años más tarde, me duele en ocasiones
Allí tuve la ocasión de conocer algunas monjas que sólo podría definirse cómo verdaderas mal nacidas que escondían el escaso “rancho” de los soldados, y más si éramos unos “ rojos separatistas” y además “polacos” ( mira que llamarme a mí “ rojo y separatista” con la fama de “ facha” que me han colado hace años…).
Pero por encima de todos conocí -lo he contado en otras ocasiones- soldados heridos en la humillante “Marcha Verde” del Sáhara que organizó el país vecino ( que no hermano, pues antes prefiero ser hermano de un caimán) que se llama Reino de Marruecos aprovechando el mal rollo que teníamos en España ( Estat Espanyol en TV3, Catalunya Radio o RAC-1)
Sí, en ese humillante suceso histórico hubo heridos, muertos y mandos militares que con dos cojones respondieron al fuego del “ moro” ( los famosos “ pakos”) y les costó un “puro” de mil pelotas.
Un lejía murciano, de apellido Segura, y que me hizo un tatuaje con tres agujas, dos mondadientes y un poco de tinta (y que luzco en el brazo derecho) me preguntaba en aquellas larguísimas semanas encerrados en un agujero bajo nivel del suelo y que se supone que era la sala de “ cirugía”: ¿ pijo en Dios, qué cojones tengo que estar yo herido por culpa de un país de pandereta?. Continue reading