Aunque ya hace algunos años que mi ejército capilar va desertando en grandes unidades, tirando a divisiones y, los que resisten, al menos en parte, se ponen de un color que futbolísticamente no soporto, siempre he sido rubio y con ojos azules
La familia Aracil siempre ha tenido miembros con esa característica.
Cuando de adolescente o ya más “veterano” me preguntaban por ello, siempre decía, medio en broma, medio en plan cínico que, era “descendiente de los visigodos”. Continue reading