Una pequeña y personal reflexión en un día con una noche mágica

¡¡¡¡¡Mi reflexión del 5 de enero del 2017!!!!

Muy raramente en la Historia de España podemos encontrar al frente de una instutición oficial dedicada a la cultura a una persona cualificada o, por lo menos, que no sea un o una ( seamos políticamente correctos y sigamos con las idioteces «buenistas») un incompetente sin remedio pero con carnet político en el bolsillo, o la lengua llena de mierda de tanto lamer culos.

Tal vez sea que , ascender a los más alto por tus dotes culturales en España es incompatible con nuestro admirable clima mediterráneo y nuestra atávica manera de ser, » enriquecida» además por diez ( que no ocho) siglos con los moros corriendo por la Península ( prefiero no hablar del presente en este sentido)

Señores y señoras, damas y caballeros, lectores y lectoras, amigos y amigas, ciudadanos y ciudadanas, no se lo tomen en coña y c…( no, eso no, que después me denuncian los post) pues es una reflexión hecha en una noche que, para mí, siendo niño primero o durante muchos años siendo padre , era la más mágica del año

Que los Reyes Magos sean generosos con todos y que no tengamos que lamentar ninguna «hijaputada» de esos criminales y asesinos terroristas que asesinan y masacran en nombre de su pensamiento religioso y fanático.

Seamos al menos hoy, todos y todas, cómo niños o niñas, y con la alegría de un gatito o gatita…

Pero no con la de una rata o RATO…

Carpe Diem

El autor

Periodista y escritor, mis pasos me han llevado a moverme por el mundo del misterio y de todo lo que tiene dos explicaciones: la ortodoxa y la heterodoxa

El Triple filtro de Sócrates sobre » amigos y rumores»

Cuando se pertenece a esta especie animal llamada » humanos» y un país tan cainita cómo el mío ( al que amo, con sus defectos y virtudes, ya que es el mío y no lo cambiaría) quizá sea interesante conocer lo que algunos denominan erróneamente » el Triple Filtro de Arquímedes», aunque trata de Sócrates

En la antigua Grecia, Sócrates fue famoso por su sabiduría y por el gran respeto que profesaba a todos.

Un día un conocido se encontró con el gran filósofo y le dijo:
¿Sabes lo que escuché acerca de un amigo tuyo?
Espera un minuto -replicó Sócrates-. Antes de decirme nada quisiera que pasaras un pequeño examen.

Yo lo llamo el examen del triple filtro.
¿Triple filtro?
Correcto -continuó Sócrates-. Antes de que me hables sobre mi amigo, puede ser una buena idea filtrar tres veces lo que vas a decir, es por eso que lo llamo el examen del triple filtro.

El primer filtro es la verdad
¿Estás absolutamente seguro de que lo que vas a decirme es cierto?
No -dijo el hombre-, realmente solo escuché sobre eso y…
Está bien -dijo Sócrates-. Entonces realmente no sabes si es cierto o no.

El segundo filtro, el filtro de la bondad
¿Es algo bueno lo que vas a decirme de mi amigo?
No, por el contrario…
Entonces, deseas decirme algo malo sobre él, pero no estás seguro de que sea cierto.

El tercer filtro de la utilidad
¿Me servirá de algo saber lo que vas a decirme de mi amigo?
No, la verdad es que no.

Bien -concluyó Sócrates- si lo que deseas decirme no sabes si es cierto, ni bueno, e incluso no es útil ¿para qué querría saberlo?

Carpe Diem

www.miguelaracil.com

 

 

El autor

Periodista y escritor, mis pasos me han llevado a moverme por el mundo del misterio y de todo lo que tiene dos explicaciones: la ortodoxa y la heterodoxa