REFLEXIONES SOBRE «LAMECULOS», «PELOTILLAS», «LAMEBOTAS» Y OTROS SINÓNIMOS.
Reflexiones sobre los «lameculos». con todos sus sinónimos válidos
===REFLEXIONES A LA LUZ DE UN FAROL DE CAMPAMENTO: Pelotas, lameculos, sobabotas, lameciruelos y otros gasterópodos de dos patas.===
Esta mañana estaba con mi mujer comprando en el Lydl —no soporto esa cadena, pero he hecho de mula de carga—y suena el móvil.
Salgo fuera, a la barbacana barroca— de la muralla del siglo XVII-XVIII– que le sirve de entrada, pues no se escuchaba bien y suena la voz de alguien de FB que me leerá seguro, y al que dejo que lo lea hasta esta misma noche, en que lo voy a bloquear(al igual que he hecho con su teléfono) en todas las redes sociales–.
Me » informa» ¿?¿? que cierto cuidadano del mundillo del ¿ misterio? esta noche estará en mi ciudad con no sé qué me cuenta de un programa o espectáculo en un recinto que está a unos 12 minutos andando de mi casa.
Le respondo, seco y serio, que con dicho ciudadano ni me hablo, ni me interesa en absoluto lo que personal o profesionalmente haga, y que haga el favor de no hacerme la función de » garganta profunda», pues no lo tengo en » plantilla»…
Sorprendido y ofendido me dice que era » sólo hacerme un favor» ¿?¿?
Hace menos de una semana este señor que hoy intentaba » hacerme un favor», me pidió que le prologara un libro y, de paso, a ver si sabía de algún editor… 🙁 No haré lo uno ni lo otro.
Cuando sucede este tipo de cosas no puedo evitar que me venga a la mente la palabra » pelotilla», y yo puedo ser muchas cosas, pero mi fobia a los «pelotas» está a la altura, incluso casi supera, a la que le tengo a los woke…que es mucha.
Por dicha razón, al llegar a casa y encerrarme en el despacho con mis tres gatos, mirando la lluvia y con música de Kítaro, hago una reflexión sobre el «pelota», con todos los sinónimos que se le pueden aplicar.
—-REFLEXIÓN—-
Conocidos como aduladores, halagadores, lameculos, chupaciruelos o simplemente, pelotas. Se trata de un fenómeno social y existencial universal, que no hace distinciones de raza, religión o ideología, y estoy seguro de que en todos los idiomas–vivos o muertos— existen varias palabras y sinónimos diversos para designar a este tipo de personajes.
Para el famoso, el editor, jefe, el baranda, el rico, el capo, el pelota, en ocasiones le puede ser útil porque hace subir su autoestima, su ego y su autoadmiración.
En el fondo, el pelota—con todos sus sinónimos— le hace un craso favor al adulado, ya que le puede anular la falta de autocrítica interna, lo cual, a mi juicio, le conlleva el principal lastre para el crecimiento de una persona. Un caso magno sería el HGP neoimperialista de Trump y sus lameculos.
La autocomplacencia, el pensar que todo está muy bien así y que la culpa de un mal resultado es siempre de otros, impide ver la necesidad de cambiar y de evolucionar, y, ern algunos o muchos casos, el » lameculos»–con todos sus sinónimos—es en parte culpable de que existan en este puto mundo bastantes miniTrump, que, en mayor o menor grado, son siempre peligrosos.