Carta a mis dos abuelos (DEP) tras lo de Ceuta(18-V-2021)

Estimados yayo Bartolomé y » estimat avi Enric», me van a permitir que les escriba en castellano, aunque usted » yayo» siempre habló conmigo, lo poco que hablábamos, en dicha lengua. A mi estimado » avi» seguro que, si estuviera vivo lo comprendería.

 

Ambos nacieron en 1902, y ambos estuvieron en la Guerra de Marruecos. Mi » estimat avi» como oficial ( regimiento América, si no recuerdo mal), mi abuelo paterno como soldado.

 

Ambos amaban a España, cada uno a su manera. Mi » estimat avi» como republicano que fue, y así le salió el tema de nuestra Guerra Incivil…ya que, de nada le valió pertenecer a la PUTA burguesía catalana, siempre chaquetera y, en nuestro caso familiar golfa hasta llevarnos a la ruina.

 

Si en algo coindían ambos era en su opinión sobre los » moros»

 

Ambos lucharon más de 3 años allí.  El » meu estimat avi» jamás me contó nada,. ya que, tuve la desgracia de tenerlo junto a mi apenas seis años, pero recuerdo conversaciones con mi difunto padre y he podido leer cartas que enviaba desde Marruecos al golfo de mi bisabuelo en aquellos tiempos.

Mi abuelo paterno, muerto años más tarde que el anterior, sí que me habló y me dió su opinión sobre esa gente. Sin duda si en algo coincidimos usted y yo, » yayo», era en eso y en las fobias y filias políticas, que cada día las tengo más acentuadas, Principalmente las fobias.

Sólo recuerdo una frase que me dijo , estando yo en la vida civil y dejado uniformes atrás, la misma noche que murió. Poco después de salir del coma para morir tuvo el reflejo de decirme algo político que, es lo único que con verdadera emoción recuerdo de usted. Al paso que vamos, yayo, así acabaremos, aunque yo ya no tengo de  eso» que me pidió para ir de » hunter», y si no me voy a los EEUU tampoco lo podré tener. Horas más tarde moría.

Hoy, viendo lo que sucede en Ceuta, Melilla y no descarto que otros lugares ( por qué jamás llegan pateras a Gibraltar?) me vienen a la memoria sus opiniones.

 

En los años de reportero conocí bien esos terruños y, mi opinión es todavía peor

Bueno, yayos, me despido de ustedes con un beso. El del » meu avi» mucho más fuerte. Por cierto, » avi» nunca le perdonaré que una fría y triste noche de enero me dejara solo y se fuera » al cielo» como me dijeron que había sucedido, cuando ambos dormíamos en la misma habitación. Eso no se hace a un niño de apenas seis años que lo adoraba y siempre estábamos juntos.

A usted, yayo» tampoco le perdono que, pudiendo, como supongo que podía, no me facilitara económicamente la carrera militar.

Un beso, del nene o del «nen»… que ya tiene 66 años.

El autor

Periodista y escritor, mis pasos me han llevado a moverme por el mundo del misterio y de todo lo que tiene dos explicaciones: la ortodoxa y la heterodoxa