Venecia. Un palacio realmente maldito

Ca Darío; el palacio maldito:

La Ciudad de los Canales posee más de un centenar de palacios, y casi medio millar de palacetes, algunos de ellos edificados en el siglo XII y la mayoría anteriores al siglo XVIII.

Mas de la mitad están actualmente abandonados, y unos pocos están considerados como embrujados o gozan de muy mala reputación. De todos los “palacios malditos” en sin duda el que se conoce como Ca Darío el que peor fama tiene, y al parecer y por lo que hemos investigado, la fama se la ha ganado a pulso.

Este edificio, majestuoso y situado en pleno Gran Canal, donde aparecen con cierta regularidad algunos cadáveres flotando, es de un peculiar estilo gótico, y fue edificado por Giovanni Darío en el año 1473. Este hombre era un conocido político que consiguió en un momento dado, y en que la república “Serenísima” estaba pasando por un mal momento militar y político, un muy buen tratado con la poderosa y emergente potencia otomana que había conquistado hacía pocas décadas la antigua Bizancio, desde entonces llamada Istambul (Estambul). Desde el mismo momento en que empezó su edificación, empezaron a suceder cosas extrañas, principalmente muertes “naturales” sin explicación  aparente, accidentes y asesinatos. Antes de continuar, citaremos que el mismo día que se empezó a edificar este lúgubre edificio, su propietario celebró un extraño y hermético ritual y dedicó el futuro palacio, al “Espíritu de la ciudad o de la laguna” en un rito que muchos aseguran estaba vinculado a las antiguas creencias que los antiguos venetos ( primitivos habitantes de la laguna) ya practicaban hace casi tres mil años, e incluso no se descarta que esta ceremonia se celebrara en honor del temible “Gran Dragón” de la laguna del que ya hemos hecho mención en un capítulo anterior al mencionar a Bourré.

Se dice que los cuerpos sacrificados a esta nefasta divinidad ( representada aún hoy en una de las columnas de la Piazetta) eran lanzados a la laguna atados de pies y manos, principalmente en la zona conocida como Canale Orfano (Canal de los huérfanos) lugar donde sabemos que entre 1551 y 1604, fueron ahogados 203 personas.

Al poco de finalizar las obras, la hermosa hija de Darío murió de pena al verse obligada por su progenitor a casarse con el poderoso procurador Marco Bárbaro, uno de los personajes mas acaudalados de toda la república veneciana y muchísimo mayor que ella.

Algunos años mas tarde, Bruno Caglieri, mayordomo de la familia y su hombre de confianza, se suicidaba cortándose las venas en medio del Gran Salón, curiosamente y según me contó Spadaforta, después de haber visitado el impresionante y extraño Bóvolo veneciano, uno de los mas curiosos e increibles edificios que imaginarse pueda, y que situado en el Campo Manin, fue edificado a finales del siglo XV en forma de caracol ( de aquí su nombre italiano)por Giovanni Candi de quien se dice que además de artista era practicante de las artes mágicas.

Parece ser que las muertes acaecidas en el “Bóvolo” en aquellos tiempos, fueran por accidente u otras causas, fueron relativamente frecuentes. A nivel anecdótico, comentaremos que la visita de este extraño edificio, actualmente una de las más curiosas atracciones turísticas de dicha ciudad, y el ascenco a su altísimo mirador, es una impresión que vale la pena de gozar.

Un siglo después, un buen número de sirvientes y criados murieron dentro del palacio en extraños accidentes, algunos de ellos según me comentó mi compañero Guido, desangrados.

Durante el siglo XVII, en una sangrienta revuelta entre familias nobles, se realizó en sus largos y lúgubres pasillos y salones una verdadera carnicería, muriendo en su interior casi toda la familia que lo habitaba así como sus sirvientes. Durante el siglo XVIII, varias de las damas que habitaron el palacio “maldito” se dedicaron a visitar la siempre cálida cama de Giacomo Casanova, que bien servido de vino de Parma y ostras de Niza, daba buena cuenta de las bellas y casquivanas damas venecianas. Estos devaneos, infidelidades, y escapadas a media noche, produjeron como era de esperar, algunos ataques de “cornamenta” por parte de los señores del palacio, por lo que al parecer se cometíó mas de uno y mas de dos asesinatos. Incluso Spadaforta me hablaba de un emparedamiento en uno de los pasillos, sufrido por una de las alegres “damas” que al parecer fue empotrada viva en una de las paredes del gran palacio. Casanovas como buen protegido del Dux, de quien era por aquel tiempo bibliotecario, salvó la vida y siguió con sus “aficiones” a la buena mesa y la mejor fornicia.

Ya a principios del siglo XIX, un rico mercader armenio (muy numerososen Venecia por aquellos tiempos, huidos de las masacres turcas, verdaderos genocidios comparables a los de los nazis) compró el edificio. Este individuo era uno de los principales tratantes de diamantes de toda Europa, y se podía asegurar que nadaba en la más voluptuosa de las riquezas. Poco después de adquirir el palacio, y sin que sepamos exactamente la razón, todos sus negocios empezaron a ir de mal en peor, y llegó un día en que el armenio vio que en muy pocos años había pasado de las mas fastuosa riqueza, a la ruina total, por lo que al parecer se suicidó, aunque algunos creen que murió asesinado por algunos de sus muchos acreedores.

El año 1840, Rawdon Brown, extraño personaje asociado a enigmáticos grupos esotéricos sajones, se suicidó en el Gran Salón después de haberse despedido de sus amigos, y sin que estos supieran que existiera una verdadera razón para este fatal desenlace.

La mala fama de Ca Darío se había extendido por toda la Ciudad de los Canales, y casi nadie se atrevía a vivir en la siniestra y enorme edificación, hasta que ya en pleno siglo XX, en conocidísimo poeta Henri de Reignier ( 1864-1936) considerado como el primer novelista freudiano, compró al parecer por una cantidad no muy abultada, el edificio, para seguir escribiendo en él, pero se vió acosado por extrañas sensaciones y presencias, y un lluvioso día de 1936, se suicidó en el Gran salón, al igual que anteriormente habían hecho otras tantas personas.

Seguidamente y por no demasiado dinero, compró el edificio el conocido ocultista y homosexual Charles Briggs, de quien se dice que era un entusiasta de la “magia póstuma” o vampírica, y que posiblemente pertenecía a la veneciana Orden Verde . Era de vox pópulis que se veía entrar en el palacio a gran número de homosexuales de todas las edades y según filtraciones, en su interior se celebraban verdaderas orgías de sexo, sodomía y sangre, y cruel y tenebroso testimonio, eran los varios cadáveres que aparecieron flotando en el Gran Canal a la altura de Ca Darío. Hemos de mencionar, que varios de los cuerpos, aparecieron sin sangre en las venas y con extrañas cicatrices.

El año 1970, el palacio fue adquirido por el músico Kim Lambert integrante del popular grupo The Who, el cual murió apuñalado en su ya famoso salón noble por al parecer una cuestión de drogas.

Pocos años después, concretamente en 1979, el conde Giordano de la Lance, muy aficionado también a las técnicas esotéricas, murió asesinado en este palacio tras recibir un terrible golpe de candelabro en la cabeza, asestado por uno de los muchos amantes masculinos que el aristócrata homosexual llevaba al palacio, y que se sintió traicionado por un nuevo amor del promiscuo conde.

Seguidamente un nuevo propietario del que no hemos podido averiguar con seguridad su nombre, habitó el edificio, acompañado de su querida hermana menor. Sin explicación alguna, la inmensa fortuna de aquel hombre desapareció en pocos años, lo que motivó que la hermana cayera en una profunda depresión y se suicidara con barbitúricos. Amargado, apenado por aquella triste muerte y arruinado, se vendió el palacio y desapareció para siempre, sin que desde entonces se sepa nada de él.

En 1993, lo adquirió el conocido magnate italiano Raudo Gardini, uno de los hombres mas ricos del Véneto, el cual en un solo año, se arruinó totalmente, lo que no pudo resistir y sencillamente se suicidó.

Desde entonces lo han querido adquirir varias personas, destacando entre ellas, el famoso y polémico actor norteamericano Woody Allen que estuvo unos días en él, y que según me comentaron, no pudo resistir la “atmósfera de aquel edificio” y decidió prescindir de comprar o alquilar aquel soberbio y centenario palacio.

Finalizaremos este “viaje por el tiempo” del “Palacio maldito”, comentando que un conocidísimo tenor italiano quiso comprarlo hace muy pocos años, y que incluso para “probarlo” vivió en él unos días, y pese a unas condiciones económicas excelentes ( pues ya poca gente se atrevía a adquirirlo debido a su mala fama)se negó en redondo a comprarlo, pues no aguantaba las vibraciones del medieval palacio.

Como vemos, este impresionante edificio situado en una parte privilegiada de Venecia, parece ser en realidad un lugar “maldecido”, donde la muerte, las prácticas ocultistas y los suicidios y asesinatos, junto a destrozos económicos y familiares, parecen ser las constantes desde su construcción hace más de medio milenio. Decenas de miles de turistas pasan cada año en los “vaporettos” y las románticas góndolas por delante de los muros de este lúgubre lugar, y tan siquiera llegan a imaginar que en el interior de sus muros,durante más de quinientos años, docenas de hombres y mujeres han sufrido lo que parece ser una verdadera “maldición”.

Pero relatada la historia del edificio considerado el más maldito de Europa, continuemos con “nuestra” búsqueda vampírica( continuará).

 

 

Un viejo y

El autor

Periodista y escritor, mis pasos me han llevado a moverme por el mundo del misterio y de todo lo que tiene dos explicaciones: la ortodoxa y la heterodoxa