Noche de Reyes, magia infantil irrepetible

NO HAY NOCHE MÁS MÁS MÁGICA EN EL MUNDO
Acabo de llegar de hacer unas compras de última hora, de hecho de intentarlo, ya que, en el Corte Inglés ( armería-pesca-montaña Portal del Ángel) me han intentado vender una » moto».
He sentido una gran pena (además no tengo buen día) al ver que, en una fecha como la de hoy apenas había niños y niñas por las calles
Esta tarde y noche siempre los veías por las calles, nerviosos y felices a la espera de ver a los Reyes Magos , con sus camellos ( de ésos he visto varios en el Raval, Plaça del Ängels, pero de la especie «escoria drogata H.D.L.G.P» nacional y de » importanción».) y deseando que se hiciera de noche para que, en pocas horas sus deseos se vieran cumplidos.
He sido niño cómo todos y, durante mis primeros cinco años la Noche de Reyes fue mi obsesión y la Magia en estado puro. La puta Parca apareció y, prematuramente acabó con élla. Demasiado pronto para un niño de apenas seis años.
Décadas más tarde y cómo padre, sentí la misma ilusión al ver los nervios de mi hija Elisabet cada » Nit de Reis» (Noche de Reyes). Eran tiempos de vacas gordas y, los Reyes siempre eran muy generosos.
Con el tiempo llegarían los editores morosos, los esquiroles que escriben sin cobrar, el » chape» de cabeceras–revistas– de todo tipo y demás miserias profesionales y, l@s idiotas que sólo viven de su apellido y que gustan que le sean lamidos sus traseros ( la asignatura de » lameculos» siempre la he suspendido).
Las vacas adelgazaron, pero mi hija ya era mayor y era otra cosa.
Cuando esta noche me meta en la cama me gustaría soñar, quizá haya suerte y lo consiga, en esas noches mágicas en la que, los Reyes subían por los balcones y llenaban mi casa de soldaditos de plástico y tanques y pistolas y rifles (en esos tiempos eran todos de juguete) .Ya de niño era cómo he sido siempre y, ni me escondo ni me arrepiento. Pasaron los años y, décadas más tarde le traían muñecas Barbis y Disneys a mi hija y yo volví a sentir la magia de esa noche
Hoy sí que es realmente una noche mágica, muy por encima de San Juan, equinocios, solsticios, Halloween, Walpurgis , Silvestres,y otras festividades de las que tanto he escrito o hablado en reportajes, programas y libros
Ojalá cada niño y niña tenga al menos un juguete de estos Reyes que sí son magos.
No hay NADA más mágico que la sonrisa y alegría de un niño o niña ante un juguete. Ya pasarán los años y tendremos motivos y tiempo para cambiar y volvernos más bordes o, según algunos hipócritas, más » fraternales ( quiénes más presumen de ello son los peores) y » espirituales
Os deseo lo mejor con todo mi corazón ya que, cómo ateo no tengo alma

 

Miguel G. Aracil ( VERDE)

 

www.miguelaracil.com

El autor

Periodista y escritor, mis pasos me han llevado a moverme por el mundo del misterio y de todo lo que tiene dos explicaciones: la ortodoxa y la heterodoxa