Mujer soberbia, adolescentes incívicos guarros de importanción. CV-19 esta mañana

Lo veo todo muy difícil : CV-19 quo vadis

Antes era optimista con el CV-19. Ahora lo soy menos o muy poco

Experiencia de esta misma mañana.

Tengo que desplazarme a un punto del Baix Llobregat por un tema laboral. Me da pereza sacar el coche. Voy en un bus interubano .

De ida casi vacío, salvo un par de adolescentes idiotas que se comportan cómo lo que son y no llevan mascarillas. Ejemplo de un juventud que, en PARTE, no en su totalidad, pero sí en una gran parte es incívica y está muy maleducada. Y, por encima de todo son INSOLIDARIOS.

NO GENERALIZO, pero sin que hay MUCH@S

Dos horas y media más tarde regreso a BCN.

Subo en el mismo bus. Detrás mío una señora mayor, supera los ochenta años. Con bastón. Muy bien vestida.

No lleva mascarilla.

La conductora del bus le recuerda que la mascarilla es obligatoria. Le dice en un catalán muy cerrado que ella no se la pone. La conductora se lo repite hasta en tres ocasiones. La mujer, murmurando detrás mío en un catalán con acento gerundense o de población de la Cataluña más interior sigue adelante sin mascarilla.

Una chica joven con dos niños y cabreada le llama la atención y le dice a la anciana que sea respetuosa pues puede contagiar y, viendo que casi no hace caso ¿ demencia senil? le indica con voz más que alta ( es lógico), al igual que otros pasajeros, que se siente delante de todo, en el asiento reservado a gente mayor, embarazadas o enfermos. Por fin acepta y así lo hace.

Me pongo a leer un libro del reportero Robert D. Kaplan sobre la guerra de los Balcanes que vivió en primera persona.

No me fijo, no me interesa, quién sube y quién baja.

Estoy sentado casi al final, justo delante de los » asientos comunes» que tienen los buses y que permiten sentarse a cinco personas juntas. Están vacíos

Veo de reojo que alguien se sienta en ellos. No presto atención.
Apenas medio minuto más tarde veo que se deslizan junto a mí un par de pies descalzos…Me giro.

Detrás mío «alguien» que, por cultura y costumbre tienen muy arraigado lo de sacarse los zapatos en todo momento.

Nos miramos fijamente. Ya con desprecio por su acto. Lleva la mascarilla por debajo de la boca. Pienso que nos vamos a cabrear.

Dos paradas más tarde se pone los zapatos y baja llegando ya a Hospitalet de Llobregat.

Paro un momento la lectura y repaso. Niñatos incívicos que » pasan» de la mascarilla (hoy habrá mucho incivismo en playas y botellones, tiempo al tiempo), una mujer, paisana mía y bien vestida que, por ¿demencia senil? ¿soberbia? o por la razón que sea, se pasa las medidas por el forro. Y, otros que, ya por costumbre hacen siempre lo que les rota y aquí no pasa nada.

Ojalá me equivoque, pero, creo que los » nuevos focos» serán cómo las quemaduras de la piel por el sol cuando empieza el verano. Que nadie las puede detener pese a las eternas recomendaciones de los dermatólogos. Pero en este caso nos la jugamos todos ( conste que yo ya lo he pasado y mi mujer también y mucho peor)

feliz tarde verbenera

El autor

Periodista y escritor, mis pasos me han llevado a moverme por el mundo del misterio y de todo lo que tiene dos explicaciones: la ortodoxa y la heterodoxa