Modestia versus falsa modestia. Humildad versus narcisismos

Hoy es la » Mercé» ; la patrona de mi adorada Ciudad Condal. En la que, familiarmente, nacieron cómo mínimo mis bisabuelos maternos, por no remontarme antes de 1870. Y siempre en mi exbarrio del Poble Sec ( sí, Serrat y yo éramos casi vecinos).

Esa ciudad que recuerdo siempre culta, limpia y tranquila. Ahora sucia hasta el » piarismo» ( de piara) y con una violencia, normalmente de » importación», que hace que encuentre a faltar Chicago ( EEUU) en la década de 1920… Aunque ya empiezan a aparecer los primeros «Intocables»

Pero hoy trabajo, tengo que currar para poder comer. Yo no tengo subvenciones. Yo soy ateo, derechón y constitucionalista en mi tierra, Cataluña, Y eso es malo con mi profesión. Ya me desquitaré este fin de semana buceando si la » tramontana» y su p.m. lo permite.

Jamás alardeo de lo que no soy.

Nadie me habrá visto alardear de solidaridad con los de mi especie, pese a mi formación escultita ( ¡Siempre Listo !) de tanto años S.L.P.S. Sí lo soy con los animales, a los que adoro.

No soy una persona espiritual, ni presumo de serlo. 

Me tengo por persona muy culta ( que le den a la modestia) pero a nivel de internet apenas sé distinguir la torre, el ratón y la pantalla, y de mecánica sólo sé distinguir entre una rueda y el cambio de marchas.

Hace años que no presumo de tener muchos amigos. Los que tengo los puedo contar con una  mano y posiblemente me sobran dedos. Otra cosa son compañeros, amistades o colegas ( ver mi artículo sobre el tema en este mismo blog). Eso no quita que soy, o era, de los que para defender  a una amistad  sincera se partía la cara con el que fuera.

Soy un excelente buceador, pero en cambio me da grima ir en moto. Me gusta la Naturaleza y disfruto en ella, me autosuturaría una herida sin pestañear, y en cambio me acojona un supositorio ( no es broma)

Tengo cierto ego para algunas cosas. Y, en cambio rehuyo el protagonismo en otras.

Por ejemplo hace años, desde que apareció mi libro número cincuenta ( ya lo hice público) apenas me apetece salir por TV o hablar por la radio. Otra cosa es que algún editor ( esporádico) mío tenga un programa de radio propio y, por ¿antipatia política? ¿feromonas? ni me invite a su programa para hablar y promocionar un libro NUESTRO. Eso hasta cierto punto me duele.

Pero de eso hablaremos en otra ocasión largo y tendido y con nombres y sellos, pues el rumbo del barco ya apunta a  virar 180 grados a estribor…en pocos días.

Se me olvidaba, llevo 61 libros publicados a un promedio de uno cada nueve meses. Calcule el lector mis escasas intervenciones en las ondas en los últimos años.

Mis escasos amigos, principalmente los del club PRIVADO «El Spa del Vampiro Cabreado» ( gastronómico-cultural-literario-apolítico-antipodemítico-procomer-cerdo y beber vino) que más o menos » coordino», incluso dicen que soy simpático y alegre. Pues sí,  lo soy,si así se tercia.

Y si lo dicen en ese elistista y pantagruélico staff en el que hay desde alguna decana y profesores de la U.B. hasta alguna periodista ( mi hija, siempre crítica con los defectos » menores» de su padre), escritores, alguna ama de casa y hasta algún guarda de seguridad y magnífico fotógrafo, será verdad.

Alegre y campechano lo fui mucho antaño, cuando era joven y creía en los Reyes Magos, el Ratoncito Pérez y en la AMISTAD incondicional.

Mi hija, y de forma más soterrada y simple mi esposa y mis gatos ( que forman toda mi familia), que también tienen algo que decir, aseguran que no soy ni » humilde», ni fraternal, ni muy pacífico, ni espiritual.

JAMÁS PRESUMÍ  de ser ninguna de estas » virtudes». NADIE me lo podrá tirar en cara..

Quizá sea por eso que, cuando veo a gente, normalmente en las redes sociales, que alardean, cada uno a su manera, de ser » solidarios; aunque su ego tribal e interesado los convierte en los últimos tiempos en motivo de chanza ( jamás delante de éllos) de sus colegas, incluso sus paisanos; de «humildes» y amigos de pasar desapercibidos, cuando sólo lanzar un post son los primeros en clicar » me encanta» en sus propios post, o de campechanos, cuando sólo lo son con los de » arriba», pero ante los de » abajo» se creen dioses, me alegra ser un poco borde, cómo ya confirma la cabecera de este blog, bastante agresivo (quizá una simpla autodefensa) solitario ( la edad y las experiencias son un grado) y ante todo, y ese es mi peor pecado, SINCERO.

En ocasiones, con mis escasos amigos y con algunas buenas amistades, nos reímos de ciertos personajes que, alardeando de humildad y » campechanismo» equivocaron su nombre y deberían llamarse NARCISO.

Bueno, ya nos hemos explayado suficiente y vamos a seguir con el curro que nos da de comer o, al menos en los últimos tiempos de » survival»; que yo de » survival» sé bastante…en todos los sentidos

 

Vayan ustedes con Dios si son creyentes, o con una buena mascota  de cuatro patas si lo que quieren es un amigo de verdad e incondicional

Miguel G. Aracil

www.miguelaracil.com

 

El autor

Periodista y escritor, mis pasos me han llevado a moverme por el mundo del misterio y de todo lo que tiene dos explicaciones: la ortodoxa y la heterodoxa