ME LLORA EL CORAZÓN.

ME LLORA EL CORAZÓN ( YA QUE ALMA NO TENGO)
Cuando era muy pequeño me daba pena casi todo, y más si veía un animal abandonado o herido.
He crecido, el corazón se me ha hecho demasiado duro para mi gusto, ya que, los años y las malas experiencias no perdonan.
No me rompe el corazón » casi» nada que tenga que ver con los de mi especie. Pero, cuando veo, y más en estas fechas. a una persona de los llamados » vagabundos» en la calle, sola, o, en ocasiones con su noble perro al lado ( no tendrá mejor amigo en el mundo) se me hace una bola en la garganta.
Esta tarde he bajado caminando toda la calle Urgell hasta el Mercat de Sant Antoni. Unas catorce calles.
He visto un buen número de pedigüeños, la mayoría pertenecientes a dos mafias del sector que ya son conocidas de sobras por la policía.
La balcánica, que trae y explota gente disminuida, tullida o demás desde su tierra para «dar pena» y sacar pasta. Y, los últimamente muy abudantes jóvenes ( hombres y mujeres subsahairianos) todos con el mismo cartelito ( se ve que son de la misma autoría y » sintaxis») y que, curiosamente están bastante bien alimentados por lo que su soma deja ver.
Sobre estos dos grupos no haré comentarios. Los que me conocen ya se los pueden imaginar.
Pero he visto dos hombres y una mujer, cada uno por su lado y en distintos lugares (altura del Mercat del Ninot y Gran Vía), sentados en sucias mantas, dos de éllos con un perro a su lado y, no he podido más que pensar: » Qué pasado y qué futuro tienen estas personas?.
Yo me quejo ( o no) de pasar las fiestas sólo con mi mujer
y, algún día o noche con mi hija y mis peludos ( Vlad y Puma). Y, sin que nos falte, dentro de nuestras posibilidades, nada material. Y esa gente no tienen NADA, si exceptuamos a sus maravillosos peludos
No diré que he llorado, pues no lo he hecho ( no soy un niño por desgracia ya hace muchas décadas), tampoco si les he dado algunas monedas o no, pues eso es cosa mía, pero, el nudo que se me ha hecho en la garganta demuestra que, aunque en ocasiones me guste » fardar» de borde, cosas cómo estas, de gente que NADA tienen en el mundo, salvo, con suerte a sus maravillosos perros, y más en estas fechas , supuestamente » familiares» ( aunque muchos se las pasaban antes desenado públicamente que pasaran rápidos para no aguantar a la parentela) me parte el corazón.
Me hago viejo, una » madraza» o, quizá en el fondo sigo siendo, para bien y para mal, un ser humano, aunque no me guste mi especie, con mis defectos (muchos) y mis virtudes (algunas)
Nos vamos a la ducha y a preparar el aperitivo para cuando llegue mi mujer de comprar
Feliz año que, me huele será muy duro
www.miguelaracil.com

El autor

Periodista y escritor, mis pasos me han llevado a moverme por el mundo del misterio y de todo lo que tiene dos explicaciones: la ortodoxa y la heterodoxa