Las misteriosas e inquietantes » Damas de Blanco»

 

 

LAS  MISTERIOSAS DAMAS DE BLANCO:

 

Cuando hablamos de “seres fantásticos”, no debemos de caer en el error de creer que siempre nos vamos a encontrar con dulces hadas, traviesos duendes o sílfides saltarinas, sino que en ocasiones, vamos a tratar con criaturas que tienen bastante de espectral e incluso que podríamos relacionar directamente con el fenómeno OVNI, cuando no parecen ser verdaderas mensajeras del Más Allá.

Los países de cultura catalana, y más concretamente los que aquí tratamos, no son abundantes en el tema de las “damas blancas”, pero indudablemente las pocas que conocemos han sido de gran importancia en las creencias locales. Alguien dijo que cuando el viento hace encoger el alma en plena noche invernal, y los árboles agitan sus brazos como grandes fantasmas, en ese momento preciso aparece de nadie sabe donde, quizá de lo más profundo del bosque, la Dama Blanca, e inmediatamente todo los sonidos de la floresta, enmudecen para dejar paso a este espectral ser, tan distinto de hadas y sílfides, y que en algunas zonas como más adelante veremos, se la considera como una verdadera mensajera de la muerte. Posiblemente la más popular de todas, y que por cierto me costó que un anterior libro mío, fuera rechazado por “orden de los de arriba” en algunas tiendas andorranas, es la que se refiere a la criatura que vamos a tratar seguidamente:

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 La dama blanca de Auvinya: (Andorra)

 

En un perdido lugar de Andorra, denominado Auvinyá, arriba exactamente de una preciosa cascada, existía tiempo atrás, una bella casa pairal, con su robusto torreón fortificado, el cual vigilaba el estratégico camino que unía  los valles andorranos con la Seu de Urgell. En esta masía fortificada, vivía una mujer que por ir según cuenta la leyenda, siempre vestida de blanco, se la conocía como “La dama de blanc”. Dicha fémina, mantenía una relación más que mala con el conservador obispo  de la Seu de Urgell, y seguramente debido a estas relaciones, los sacerdotes de la zona, tampoco hacían buenas “migas” con la extraña mujer.  Los curas andorranos aseguraban que dicha dama, era practicante de las artes ocultas y de la magia, y que se servía de la hechicería, para dominar a sus vecinos. Aconteció que una mañana, el obispo de la  capital del Alt Urgell, se dirigía hacia Andorra, cuando la dama se le apareció, y tras hacerle una señal, se lo llevó a lo más sombrío del bosque. Llegó la noche, y en el cielo reinaba la luna llena y a las pocas horas de oscurecer, regresó el obispo de la misteriosa reunión con la enigmática mujer. Llevaba la cara desencajada, y los temblores en todo su cuerpo indicaban que algo extraño había sucedido. Ante las preguntas que sus servidores le hicieron sobre lo que había sucedido en la floresta, se negó rotundamente a contestar, y volvió sus pasos hacia el mismo lugar de donde venía, su residencia de la Su de Urgen.

Desde aquel mismo día, se negó a volver a Andorra, y cuando era necesario hacer una visita a los cercanos valles andorranos, delegaba en alguno de sus subordinados. Pasó el tiempo, y un día le informaron de que nadie había vuelto a tener contacto ni tan siquiera a ver a la Dama Blanca de Auvinyá, por lo que tras pensarlo detenidamente, volvió a visitar el pequeño país pirenaico. Sucedió que un día, y sin que nadie supiera por qué, decidió ir solo a la capital andorrana. Nadie conoce la razón, pero la verdad es que nunca más regresó.

Desde ese preciso día y principalmente por las noches, un enorme y oscuro lobo, sembraba el pánico entre los andorranos, lo que motivó que uno de los síndicos del lugar, emprendiera una expedición de caza para acabar con el animal. Este arriesgado y valeroso caballero, lo buscó por los montes hasta que logró encontrarlo y darle muerte.

A partir de ese mismo día, el síndico empezó a tener extrañas pesadillas en las que se le aparecía el lobo, y lo que era peor, comenzó a perder la salud y llegó a enfermar de gravedad, hasta el punto de que los médicos (por cierto escasos en la zona) llegaron a temer por su vida. En un momento dado apareció la Dama de Blanco y varias personas allegadas al síndico que conocían las artes mágicas de dicha mujer, le pidieron que devolviera la salud al enfermo. La dama de Auvinyá, se negó, y aseguró a los presentes, que el culpable de aquella extraña enfermedad, era ni más ni menos que el desaparecido obispo de la Seu de Urgell, que se había convertido tiempo atrás en lobo, más concretamente en aquella enorme bestia que el síndico había matado. En ese mismo momento la enigmática mujer profetizó ( y francamente no sabemos a razón de que ) que mientras ella existiera, Andorra seguiría siendo un país independiente. La verdad, y políticas a parte, es que el pobre síndico murió y a partir de entonces, y pasados los siglos, todavía hoy, hay gentes que aseguran ver algunas noches sin luna, a esta misteriosa damisela, caminando por los caminos cercanos a su ya ruinosa casa pairal, con los largos cabellos ondeando al viento, y guardando en su espectral cabeza el secreto de lo que aquel lejano día sucedió en el cercano bosque , cuando la dama de Auvinyá y el desgraciado obispo estuvieron reunidos durante horas entre la maleza y porqué extraños sortilegios, el sacerdote había pasado a convertirse en un licántropo ( hombre lobo) (1)

 

  • Cuando apareció mi libro “Itinerarios por la Cataluña mágica y la Andorra misteriosa”(Ediciones Protusa 1997) fui invitado a la televisión local de Andorra. Cuando comenté esta antigua leyenda, hice al parecer un comentario un tanto jocoso sobre lo que podía haber sucedido entre la extraña( y al parecer atractiva) mujer y el conservador sacerdote, lo que motivó que la distribuidora encargada de vender los libros en el bello principado, recibiera devueltos una parte de los libros allí vendidos, al parecer según les dijeron, debido a que alguien de “arriba” ( suponemos que con sotana) se había sentido ofendido.
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  • La dama blanca del Padre Palau (Ibiza)

 

Hay lugares que me llenan y a los que necesito ir de tanto en cuanto y curiosamente en unas fechas fijas, debe de tratarse de una magia cronológica que nos afecta a cada cual en unos días del año. Así me sucede cuando decido viajar a las islas Pitiusas, ese racimo de islas (recordemos que hay más de una docena entre islas e islotes) que medio perdidas en medio del Mediterráneo, son tantas veces denominadas Baleares, pese a que por cultura y tradición propias, difieran de sus hermanas mayores Mallorca y Menorca. Siempre que decido viajar a estas islas Pitiusas, Ibiza y Formentera, decido hacerlo en diciembre, pues personalmente opino que nada es comparable a visitar la parte vieja de la ciudad de Ibiza en dichas fechas, en la que puedes recorrer sus empinadas y recoletas calles sin cruzarte apenas con nadie. Solo a nivel anecdótico, comentaré que el día 6 de diciembre del pasado año ( 1999) tuve la paciencia y la curiosidad de cronometrar cuantos minutos podía estar recorriendo la parte amurallada de dicha ciudad y sus calles sin cruzarme con alguna persona, y el resultado fueron casi tres horas. Anécdotas horarias aparte, una de las zonas más mágicas que existen en la ya de por sí enigmática isla de la diosa Tanit y el dios Bes, son los alrededores de “Atlantis” donde se ubicaron los antiguos ( y verdaderos )“Hippis” con su “Cova del Buda” donde se puede apreciar todavía el estrambótico dibujo de dicha deidad sobre la piedra virgen, realizado por un antiguo “hippi” budista a principios de los sesenta, así como diferentes cuevas y oquedades, llenas de grabados místicos y esotéricos. Sobre estas pequeñas y hasta hace poco habitadas grutas, se levanta la majestuosa Torre del Pirata, la que impresionó tanto a Blasco Ibáñez, que la llevó a ser compañera de aventuras de su personaje “Jaume Febrer”.

Frente a los preciosos acantilados de la marginal “Atlantis” tan bien descritos por el estudioso Carlos Garrido,se levanta como pirámide espectral, la isla de Es Vedrá, una inmensa mole pétrea donde parecen  coincidir las fuerzas telúricas y las cósmicas, y en la que abundan como en pocos lugares, las luces misteriosas que algunos denominarían OVNIS. Recomiendo al lector, la vista que se tiene de Es Vedrá desde el barco que hace la travesía Ibiza-Formentera, con la puesta del sol, se observa toda su magia y es una imagen perfecta para tener pensamientos trascendentales.

En este islote, famoso por haber sido refugio de cabras montesas, y a la que solo puede llegarse en una barca siempre bajo la mano experta de un buen piloto, se dio uno de los casos más conocidos de aparición de una “dama blanca”, la que infundía temor, amor y éxtasis místico, al leridano padre Francisco Palau, nacido en Aitona en 1811, y que ingresó en los Carmelitas Descalzos de Barcelona en 1833. Este ultraconservador cura, vivió varios años en Francia y al regresar a la Ciudad Condal, fundó la “Escuela de la Virtud” .a través de la cual, desarrolló una serie de actividades mal vistas por las autoridades del momento lo que le llevó a ser destinado ( diríamos que desterrado) a Ibiza.

A partir del año 1855, empieza a realizar extraños retiros en Es Vedrá, donde se alimenta de la leche de las cabras y del agua que recoge de un “riell” que existe en una gruta en la que habitaba. En un momento dado, empezó a tener apariciones, en las que veía “una niña, toda cándida, toda bella, toda amable, un belo cubría su cara, pero muy trasparente, su cabeza coronada de gloria, su cabello eran hilos de oro purísimo, y su cara de un color blanco encendido”El sacerdote regresó a Ibiza en 1865 y siguió predicando. Actualmente beatificado, el cura fue quizá el primero de los que habló de “apariciones” en Es Vedrá, pero la verdad es que desde entonces, son muchas las personas que acuden a la isla esperando encontrar a la misteriosa dama blanca que mientras para muchos empezando por el cura leridano, se trata de la mismísima Virgen María, para otros ( entre los que me encuentro) es ni más ni menos que uno de los muchos fenómenos paranormales, y más concretamente ufológicos que se dan en esta parte del Mediterráneo. Aún hoy, en la cueva donde se aparecía la dama blanca, algunas parejas de recién casados, dejan sus ofrendas, como por ejemplo el ramo de flores, quizá deseando que aquella extraña y bella adolescente, sea quien sea, les augure y ofrezca un futuro lleno de amor y fortuna.

 

 

Las “Damas blancas mallorquinas” (Las mensajeras de la Parca)

 

En la mayor de las Baleares, la Dama Blanca, tiene un significado ambiguo según el escritor antes citado Carlos Garrido, pues suele aparecer en bosques deshabitados, principalmente saliendo de Sa Cabaneta hacia Pórtol., concretamente en Son Caulelles, donde se asegura que se la ve con cierta frecuencia. Esta criatura es una funesta mensajera, ya que cuando sale de las sombras que le dan cobijo, es señal de que alguien del pueblo va a morir, pese a que no es necesario que la víctima sea la persona que tiene la desgracia de tropezar con la aparición. Estos nos recuerda sin duda a la Santa Compaña de los gallegos, a los “Colmeneros” de las Hurdes, tan bien estudiados por el periodista  Iker Jiménez o a la “Hueste” de Asturias que con su aparición anuncia la muerte de quien la ve o de algún pariente o amigo.

Según Garrido, “parece que la Dama Blanca, viniera a buscar el alma del próximo hombre que deberá cruzar la puerta al Más Allá, y anuncia la muerte, por que ella es en si misma la Muerte”.

En la zona de Capdepera, se conocía como “Sa Mala Dona” ( haciendo referencia a la Dama de Blanco) a un tipo de nubes, muy gruesas que suelen aparecer por Poniente, y son señal inequívoca de tempestad. Se cuenta que en ocasiones estas nubes tienen la forma de una mujer  blanca, gigante, envuelta en un sudario.

Como vemos este tipo de “aparición” es mucho más tétrica que otras Damas Blancas de tierras catalanas, y Garrido en su libro  Mallorca Mágica se pregunta si esta criatura o aparición, no tendrá su origen en la Atenea Baleárica que hace más de 25 siglos ya era popular en dicha isla.

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Las “jaies blanques” (Pitiusas)

 

Aunque siempre he defendido que cualquier mujer merece llamarse “dama”, no todas son jóvenes y bellas como la anterior, ni capaces de seducir ( y que los ultraconservadores que puedan habitar Andorra me perdonen si quieren) a todo un obispo, sino que existen algunas que son más bien ancianas y tenebrosas, este es el caso de las “jaies blanques” de la preciosa isla de Formentera, la antigua “Ofiusa”y lo de “antigua” lo remarcamos pues su precioso yacimiento arqueológico de “El rellotge” y del que hablaremos más adelante,  así nos lo indica

Estas extrañas criaturas, habitaban o quizá todavía habiten, la zona de La Mola, y según las define el escritor Carlos Garrido (1), gran conocedor de las creencias insulares, “las jaies blancas, recorrían los acantilados por las noches para espanto de cazadores y pescadores” a lo que añade “ Las noches en que reinaba el viento, los habitantes de La Mola, escuchaban por la chimenea, y se decía que por ese extraño altavoz, acababan apareciendo gritos y murmullos espeluznantes, Ora locos, ora malignos” Según se dice,  eran seres parecidos a criaturas brujeriles , y de las que el escritor Francisco Masdeu, que fue maestro de La Mola, dijo “He oído decir, que en los acantilados de Sa Cala, las hay, tan salvajes que corren como diablos, y lanzan al aire tan pronto canciones que alegran, enamoran y adormecen, como gritos, quejas y lamentos feroces de espanto”

Como vemos, la “dama” puede convertirse en una vieja tenebrosa y llenar de espanto a quien se la encuentra, todo depende de la zona en que habiten dichas criaturas.

 

La dama blanca encantada de Can Fábregues

 

Esta extraña leyenda es original de Mediona (Alt Penedés), pero también se la disputan los habitantes de Fontrubí. Dicen que dentro de la Cova del Bolet, y guardada por terribles serpientes, vive una bella dama que está hechizada por una malvada bruja.

Solo se aparece a las doce  de la más mágica de todas las noches, o sea Sant Joan, en que lava la ropa de todo el año. Se la observa siempre de color muy blanco, y se la ve pasear cerca de la entrada de la cueva. Muchos muchachos han intentado ir a buscarla, pero ninguno lo ha conseguido, hasta el punto de que según  Serra i Boldú,  le comentaron que  hacia 1916, una pareja de visitantes valencianos entraron en la Cova del Bolet para ver a la Dama encantada, y que jamás volvieron a salir.

La verdad es que en el interior de dicha gruta, se han encontrado restos de espada y huesos humanos que la leyenda asegura que pertenecen a los bravos jóvenes que quisieron ayudar a romper el maleficio que recaía sobre la Dama blanca de Can Fábregues. Leyendas muy parecidas se cuentan en Castellví de la Marca y en los alrededores de Marmellá,

 

¿La Dama Blanca del Tercer Milenio?

 

Cuando empecé a escribir este capítulo, dudé en incluir entre las “damas blancas” a las recientes apariciones de “la mujer del auto stop” ( o el “fantasma de la autopista” como también se le llama), un extraño fenómeno que parece que suceda en diferentes lugares no solo de España. sino de todo el mundo. El investigador y policía tarraconenese Joan Ferrer realizó un estudio sobre el tema, y solamente en Cataluña localizó casi una docena de lugares donde se aparece o al menos así se asegura, esta extraña mujer.

Después de valorar el tema, decidí no incluirlo en el libro, pues a mi parecer, forma parte del estudio de la moderna parapsicología, pero no encajaba directamente en una guía de “seres fantásticos”,  pero solamente planteo al lector una pregunta para que usted mismo se la responda: ¿Quién o qué es en realidad esa mujer, generalmente joven que aparece con cierta regularidad en diversas carreteras, principalmente con abundantes curvas, y tras subir en un automóvil y dar algunas instrucciones al conductor, principalmente para evitar un accidente,  desaparece de repente?. En el libro anteriormente citado de Garrido y que nos habla de los misterios de Mallorca, el también se hace una pregunta muy parecida y al hablar de las “damas blancas” toca aunque sea de refilón el tema de la “autostopista fantasma”.

Lugares como Báscara (Girona), La Rabassada (Barcelona), El Cogul (Lleida), el Garraf ( el escritor Vázquez Montalbán, la menciona en una de sus obras), Sineu (Mallorca) Cabanes y Benasal ( Castellón), Bellus (Valencia).  Anna ( en Valencia, lugar que por cierto tiene un nombre bien significativo dentro del santoral sincrético) y otros muchas localidades son  donde supuestamente aparece esta misteriosa mujer. Terminaremos este capítulo con la pregunta que alguien se hacía sobre el tema: ¿Será la “mujer autoestopista” la versión moderna de la macabra Dama Blanca?.

Para saber más ir a

www.editorialbastet.com ( colección » Misterios» y » Cataluña mágica»

 

  •  (1)Mallorca mágica, Carlos Garrido. Ediciones PromoMallorca s.a 1987.

 

                      

 

El autor

Periodista y escritor, mis pasos me han llevado a moverme por el mundo del misterio y de todo lo que tiene dos explicaciones: la ortodoxa y la heterodoxa