La verdadera historia del “Trampero loco”

Cuando veo que una película de los EEUU empieza con la frasecilla ” basada en hechos reales”…se me arruga la nariz…y generalemente con razón.

Una de mis películas preferidas es la que se vió en los cines españoles con el título ” Caza salvaje”. Interpretada por los formidables ( para mí) artistas Lee Marvin y Charles Bronson ( y la cachondota de la Dickinson, que me pone…)

No voy a resumir el guión ya que muchos ya la habrán visto y otros la pueden ver si lo desean, pero, para desmitificar un poco los ” hechos reales” ¿?¿?, y como acabo de hacer un trabajito sobre el tema y lo tengo muy fresco, sólo unas “notas” sobre el verdadero origen en que se basa la película

El guión se basó, aunque manipulando más que un político en elecciones, en el famoso ” Mad Trapper” ( El Trampero Loco) . Alias que se supone pertenecía a Albert Johnson, aunque las últimas pruebas e investigaciones hablan de un tipo raro de nombre Nelson Johnson, que hasta los webs de la civilización y cabreado con todo dios se retiró a las montañas del Canadá en julio de 1927

La verdadera historia es muy diferente a la que encarna el cachas Charles Bronson

El “Trampero loco” parece ser que era muy ” amigo de lo ajeno”, entre ello a mangonear las trampas de los vecinos…y mejor si eran indios

Por dicha razón fue denunciado y hasta su cabaña se acercaron una patrulla de la Policía Montada del Canadá, dónde, tras un tiroteo hirió al policía A.W. King ( de exacta manera a como se describe en la película)`por una ventana-trampa

Los policías, tras una retirada un tanto patética ( se dice que fue para salvar al compañero herido) regresaron a la cabaña con refuerzos…y la volaron ( como en la película) aunque el Trampero Loco salió ileso y los tiroteó durante horas….escapando

Empeiza entonces una verdadera caza del hombre.

Diversasa patrullas y rastreadores lo estuvieron buscando, pero siempre en vano, ya que, o bien se ponía las raquetas al revés…bien seguía a los animales en manada para confundir sus huellas, bien les ponía todo tipo de ” pufos” que sus perseguidores se tragaban…se metía en agujeros de hielo…

Seguido por tierra y por aire por un aeroplano ( como en la película) pero sin tirotearlo, cometió su único fallo. Se equivocó de camino en el río Eagle y una noche fue a darse de morros literalmente con un destacamento de doce policías montados…

Tras un tiroteo de varias horas ( eso dicen), una bala le partió la columna vertebral y murió allí mismo.

Al abrir su mochila para ver qué llevó durante ese tiempo, se pudo observar que como arma blanca sólo llevaba una pequeña hacha, mientras que en su cinto portaba un revólver y en la espalda un rifle del 22 y una carabina 30-30 .

También se pudo apreciar que su dentadura era de oro y llevaba un zurrón lleno de perlas.

Fue enterrado en el cementerio de Aklavic, y los indios decidieron proteger la tumba hasta el punto de negarse años más tarde a que fuera desenterrado para pruebas legales.

En su “curricúlum” se cuentan solamente la muerte de un sargento de la policía montada, y dos heridos ( uno muy grave) del mismo cuerpo policial

Un rastreador que lo siguió durante aquel éxodo aseguró que se mantuvo durante meses comiendo sólo carne de ardilla y líquenes.

Como se puede ver, su odisea real fue bastante distinta a la de la película…y menos heróica, aunque en aquella zona hay hasta hoteles con su nombre.

Y es que, como dijo un colega mío de Madrid: “Los países jóvenes tienden a mitificar a personajes que en los países más viejos apenas se harían famosos”

Si lo comparamos con algunos de nuestros bandoleros: Tempranillo, los Niños de Écija, mi paisano Serrallonga, mi otro paisano el ” Jinete de Fuego” y algunos más…se quedan en simples monjitas de la caridad…pero realzados por el Séptimo Arte y ser de dónde fueron…

El autor

Periodista y escritor, mis pasos me han llevado a moverme por el mundo del misterio y de todo lo que tiene dos explicaciones: la ortodoxa y la heterodoxa