Extrañas y misteriosas criaturas con mala uva

 

CRIATURAS CON MALA UVA. El “mulet, la cucala, el pare llop” “el coletas” y otros seres con malas pulgas.

 

Como ya hemos visto en páginas anteriores, no todas las criaturas fantásticas son laboriosos follets, divertidos cerdets, bellísimas alojas o demás seres inofensivos. Existen en las creencias de estas tierras, criaturas que son francamente negativas, y aunque ya hemos hablado de la “Pesanta” de la Garrotxa o de “María Enganxa” en Mallorca entre otros seres malévolos, vamos a tratar algunos que no encajan exactamente en los otros grupos, pero que son dignos de quedar reflejados en este trabajo.

El “molet” de Olot, es un ser menudísimo y que es transportado por el viento.Esta criatura tiene la propiedad de hacer grávidas a las mujeres, principalmente a las doncellas. Según algunos folkloristas, éstas infantaban un monstruo de forma indefinida y variable, con muchas piernas y cabezas, y a estas criaturas las llamaban “mola”.

Las “molas” podían provocar estragos de todo tipo. Para destruirlas había que ponerlas dentro de un horno de pan, el cual tenía que ser encendido enseguida y quedar bien cerrado. En dicho horno debía colocarse poco después, una gran cantidad de tierra, y jamás volverse a utilizar para elaborar pan, pues podía ser peligroso. Juntamente con la “mola” o “mulé”, podían nacer otros seres indefinidos pero raquíticos y enfermos. A nivel anecdótico, y por la similitud fonética, diremos que el pueblo gitano y concretamente en su lengua “romaní”, llama “mulé” o “muló” a un ser muy parecido a los vampiros, o espíritus diabólicos , y que tiene el origen en el nacimiento de un niño muerto o en el caso del fallecimiento de un adulto, principalmente un hombre, fallecido de una muerte violenta. Al anochecer abandona su tumba y vuelve a ella al primer canto del gallo(Gárgoris y Habidis Tomo 3º, página 134, de Fernando Sánchez Dragó)

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Trasladémonos ahora a los preciosos valles de la comarca aranesa  (Lleida), tierra céltica por antonomasia, y que a nivel mágico y anecdótico recordaremos que en algunas de sus poblaciones, principalmente en Les, se celebra todavía, el ritual céltico del “haro” relacionado con los cultos arbóreos de las tribus celtas. Aquí, en tierras del Arán, se cree en la existencia de  los “holets”, seres de pequeña estatura y malos instintos que producen todo tipo de fechorías. En la revista barcelonesa “Séptima Llama” , concretamente en su número 55, hay un artículo monográfico sobre dichos valles, y en él, se les compara con los extraños seres que en ocasiones aparecen después o antes de un avistamiento OVNI( en mi libro “Montserrat, montaña mágica” hacía un paralelismo entre otras criatura conocida como “el peladits” y los posibles tripulantes de los Ovnis). Parece ser que gastan malas bromas, y más de un excursionista asegura haberse encontrado con alguno de ellos, cerca de la Pica Palomera o del polémico menhir  “Péira de Mijarán”, que algunos aseguran que es el corazón mágico de todo el Arán y junto al que se encontró hace algunos años, la tumba interesantísima de un caudillo proto-celta. También aseguran los más viejos de la comarca, que muy cerca del Estany Negre, habitan estos seres metidos entre los agujeros de las rocas.

En tierras tarraconenses, se conoce un ser maligno llamado “cucala”. Es muy temida principalmente en la comarca del Baix Camp, y se aparece en forma humana y femenina a partir de la media noche, siempre envuelta en un halo de luz blanca.

Es muy peligrosa 364 días al año, pues en Nochebuena, no solamente no es maligna, sino que se puede conversar con ella tranquilamente.

Pero ¡Cuidado con ella! pues aunque parecida a una Dama Blanca, es mucho más peligrosa y puede ocasionar la tragedia a quien se tope con dicho ser, incluso desaparecer de este mundo.

El “feram” del delta del Ebro es un ser del que apenas nada se sabe, y que solo recuerdo haberlo leído en algún trabajo del polémico  José María Armengou. Se trataría de un ser prácticamente invisible que en algunas noches concretas (Sant Joan, Sant Silvestre, La Candelaria, etc) persigue a las mujeres que van solas por los campos y les arranca las faldas. Indudablemente este ser lascivo tiene poco de fantástico y mucho de soez, y hemos de dejar constancia que pese a ser referido en uno de los trabajos del anteriormente citado escritor, nosotros pese a preguntar en la zona, nunca hemos encontrado ninguna persona que “recordara” al “feram”. Lo mismo ocurre con el “esgarrapadones” del Berguedá, el “malaire” del Lluçanés,o el “morata” y la “maragassa” del Ripollés, que ya casi olvidados, puede que sean antiguas reminiscencias de la creencias en sátiros y faunos que los clásicos aseguraban que corrían por los bosques y molestaban, cuando no violaban,  a las mujeres que encontraban. De igual manera en el sur de Francia son abundantes las leyendas de seres que escondidos en los bosques acechan a las mujeres, mejor si son jóvenes, para molestarlas (Les guides noires, ediciones Tchou) de forma parecida a los “greenmen” ingleses.

 

Jesus Callejo en su obra “Los dueños de los sueños” nos habla del “babau” que parece ser del mismo origen que el “papus” o la “bubota” antes tratada. Según este estudioso del tema, el “babau” sería una simple reconstitución de modelos preconcebidos, como el lobo, el hombre de negro ( y no nos referimos al relacionado con el fenómeno ufológico)el diablo, etc.Y hasta puede representar la idea abstracta del mal. Este mismo autor comenta la creencia en el “Currucuca” que es tan horrendo y peludo, que incluso tropieza con sus pelos, o la “Ginebreda” que asusta a los habitantes de Fumanya (localidad que sepamos no existe en la geografía catalana) y que debe de confundir con Fucimanya donde existe el templo de Sant Sadurní, donde se ha dado una interesante fenomenologóa paranormal, o el gigantesco “Papás” que se dedicaba a hacer toda clase de fechorías, unos días en forma de hombre y otros con aspecto de mujer. Creemos que en este caso se puede tratar de una vieja reminiscencia de los más que probables seres gigantescos que habitaron la comarca ceretana en tiempos ya olvidados, y que como ya hemos comentado en el capítulo referente a los gigantes, han podido ser recuperados ( aunque las autoridades lo nieguen) siete de dichos esqueletos. También Callejo nos habla del “micó”, personaje oriundo de la histórica ciudad de Cardona ( Barcelona) que habita en una especie de covacha que lleva su nombre, y que aveces es requerido por algunos padres un poco “duros” para que convierta a sus hijos desobedientes en terrones de sal ( no olvidemos la importancia de dicho producto en la zona de Cardona). Si por el contrario queremos que el pobre niño se convierta en yeso, se acude al “guixot”, ser de formación mineral, que vive en una gruta que lleva su nombre.

Recuerdo con una nostalgia increíble una noche de frío invierno de hace seis años. Mi familia y yo, habíamos alquilado parte de una masía en el Pallars, muy cerca de Espot. En una de aquellas heladas noches pirenaicas, los cuatro miembros que formábamos la familia (una cruel enfermedad la rebajó poco después a tres) nos sentábamos frente al “llar de foc” de la masía, junto a Joan, el payés que alquilaba su varias veces centenaria vivienda como lugar de “turismo rural” para  “ir tirando” (aunque estoy convencido que pese a su mísera existencia, estaba “podrido” de dinero). Mientras el alegre e íntimo fuego crepitaba en la inmensa chimenea, Joan nos habló de un tema que siempre me había interesado: la existencia del “Pare llop”. Este payés, pese a encontrarnos a finales del siglo XX, seguía creyendo en dicha criatura, e incluso temiéndola, y supongo que la razón eran las pocas ovejas y cabras de su propiedad que apretujadas en un sucio cobertizo, se escondían de la blanca nieve que cubría la casi despoblada aldea.Algunas personas mayores como el “ahorrador” Joan,  consideran que esta vieja leyenda, pudiera ser en realidad algo tangible. Pero ¿quién es el Para Llop?

Aparentemente se trataría de un hombre como cualquier otro, pero algunas peculiaridades lo delatan, como por ejemplo su feroz expresión, mientras otros nos hablan de una gran pelambrera. Se dice que habita en lo más profundo del bosque, y pese a que no acostumbra a abandonar su guarida, en las noches más frías desciende hasta las masías en busca de refugio. En algunos casos dice la leyenda que los payeses, no siempre demasiado solidarios con el prójimo, le niegan su hospitalidad, y entonces, fiero y vengativo, lanza una numerosa bandada de lobos que solo a él obedecen, contra los rebaños de la casa, y según se asegura, ni tan siquiera los más hábiles y valientes cazadores de la región son útiles para acabar con la tragedia que inmediatamente tiene lugar.

Los payeses, principalmente de la parte septentrional del Principado, tenían una oración para librar a sus ganados de los lobos:

 

            Parenostre del llop.

            Nostre Senyor e Mossèn Pere

            se n’anaven per llur camí

            en encontraren lu Lob Lobas:

            -E on vas, Lop Lobas?

            se dix Nostre Senyor.

            -Vau a la casa d’aital

            menjar la carn i beure la sang d’aital.

            -No ho facis, Lop Lobas-

            se dix nostre Senyor.

            -Ves-te’n per les pastures,

            menjar les herbes menudes;

            Ves-te’n per les muntanyes,

            menjar les herbes salvatges,

            ves-te’n a mitja mar,

que ací no puguis res demanar.

 

En algunas localidades (incluyendo la Cataluña francesa) se sigue creyendo y celebrando festividades relacionadas con el Pare Llop, e indudablemente creemos que es una reminiscencia de seres  humanos que dotados de poderes que actualmente calificaríamos de parazoolálicos, llegaron  a dominar grandes manadas de lobos o perros salvajes y que los utilizaron en su propio beneficio.Estos hombres con el paso del tiempo, llegaron a convertirse en seres míticos que encontramos no solo en Cataluña y el resto de España, sino en diferentes culturas de todo el mundo.(1).

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Sería un error hablar de “Pare Llop” y no hacer una referencia a otros seres muy similares y que principalmente en el Pirineo se les conoce como «Home de la Molsa» y “Home de la Escorça”, los cuales  se supone que habitan en los bosques y según algunos autores, en algunas zonas reciben el nombre de “Jan del Bosc”. Este Jan, tiene a su vez mucha amistad con un tocayo llamado “Jan el Pelut”que a su vez es amigo de “Jan de l´Onso” uno de los hijos del “Pare Llop”. Como vemos, existe una verdadera comunidad de “Jan” y personalmente creemos, que estos “seres fantásticos” son algo más que ficción, y pueden estar relacionados directamente con la existencia de los “simiots” de los que personalmente no tengo ninguna duda.(2)

Aunque no se trate de una criatura “fantástica” (pese a que al paso que vamos va a tratarse de una “criatura desaparecida” por desgracia) comentaremos la creencia  en el “despertar de l´os”, pues está muy relacionado con la “magia lunar”. Es creencia popular, que el día de la Candelera (fiesta de origen celta) los diferentes osos que duermen en sus cuevas, se despiertan, y entonces se fijan en la luna. Si esta es nueva (que quiere decir que llora) el oso sale de su “cau” pues ya premoniza la llegada de la primavera, pero si en cambio la luna es llena, ( lo que simboliza que ríe), el oso vuelve a su guarida y sigue durmiendo, pues la primavera está lejana.

Antiguamente, los pueblos principalmente pirenaicos, realizaban una serie de danzas y rituales mágicos, para “despertar l´os” (despertar al oso), para que viniera la primavera. En algunas localidades de la Cataluña Norte (Prats de Molló, Sant Llorenç de Cerdans) todavía se celebra este tipo de ritual zoo-mágico, y podemos asegurar que el oso, es uno de los animales “mágicos” y totémicos más importantes de nuestro país.

Algunos seres están a mitad de camino entre la maldad y la protección, así nos encontramos con el Capdeçoles, mujeruca extrafalaria y de malos modos y sobre todo mal genio, que a requerimiento de los padres, peina a las muchachas descuidadas con un peine de cardar la lana de las ovejas, por lo cual como podemos imaginar, da unos tirones de mil demonio, y a más de una joven a dejado con la cabeza como una bola de billar. Mi buen amigo el abogado y estudioso de estos temas Jesús Callejo Cabo, nos habla en uno de sus trabajos, del “pardinot”, habitante del valle del río Freser (Ripollés). Curiosamente en esa zona existe un pueblo de nombre Pardinas, que fue uno de los últimos reductos de los desgraciados “golluts” que no citamos en este libro pues no se trata de seres “fantásticos”, sino del fruto de la miseria y la más cruel de las condiciones infrahumanas en las que pueden vivir los seres humanos.. Jesús, basándose en los estudios de Joan Amades, describe al “paredinot” como un ser alto y negro, cubierto de una pelambrera enredada, con una gran joroba en el pecho y otra en la espalda, por lo cual anda de forma un tanto extraña. Tiene una gran bocaza, profundos ojos, nariz larga y curvada y grandes colmillos. Cuando mastica y deglute, hace un ruido desagradable.Vive en las cuevas subterráneas que abundan en toda la comarca del Ripollés, donde según la tradición empezó la reconquista catalana ante la invasión de los árabes en el siglo VIII. Se supone que antiguamente fue un genio protector de los cultivos, mientras que hasta hace poco era una especie de coco amedrentador de niños e incluso de viejas supersticiosas.

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Miguel G. Aracil

 

 

  • En este capítulo quizá hubiéramos tenido que incluir el simiot, pues en otros trabajos sobre seres míticos o fantásticos de los países catalanes, se le incluye, pero creemos que no sería ético repetir lo que ya comentábamos de manera creemos bastante extensa en otro trabajo.En mi anterior libro Atlas de la Cataluña Mágica y misteriosa ( ediciones Protusa 1999) y concretamente en el capítulo IX, le dedico varias páginas con el título de”tras las huellas del Yeti catalán”, así mismo en otros libro mío titulado “El chupacabras, entre los Ovnis y la criptozoología” de la misma editorial también abordo dicho tema.
  • Para más información ver mi reportaje “Los simiots” publicado en la revista Más Allá, número 105, noviembre de 1997, . 

Para saber más

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El autor

Periodista y escritor, mis pasos me han llevado a moverme por el mundo del misterio y de todo lo que tiene dos explicaciones: la ortodoxa y la heterodoxa