Debo de cambiar de chip, pese a mi edad

Me acaba de aconsejar mi hija que cambie de chip.

Ha venido a razón de que  esta mañana casi me lió a hostias con un empleado, yo diría que lacayo, de una entidad bancaria con nombre de ciudad muy laboriosa y textil de Cataluña.

Tras más de 20 años de cliente en dicha entidad y jamás cobrarme comisión, hoy lo han hecho, con la colertilla de » usted es un cliente deficitario y le cuesta dinero a esta entidad». Algo totalmente falso, ya que, mantengo todas las condiciones que me pedían hasta ahora, pero, me he negado a bajarme los pantalones y contratar un seguro de coche y otro de hogar, que ya tengo contratados con La Caixa ( y no es que esté contento que digamos con esta prepotente y todopoderosa entidad catalana)

Me he sentido casi «insultado». Ya le he dado mi opinión y lo que pienso de los bancos en general, una panda de parásitos ( ¿vampiros?) del dinero de los demás. o sea de sus clientes.

Cualquiera que no me conozca y me lea creerá que soy podemita o, por lo menos de izquierdas. Ni mucho menos, TODO lo contrario, pero así lo pienso.

Me doy cuenta que, pese a mi buena forma física y las actividades que sigo practicando en plena Naturaleza, buceo, montaña, «survival-bushcraft», mis pensamientos y forma de pensar son, actualmente » anticuadas», de «pureta».

No sólo es en  temas de bancos, comisiones o zascas de economistas metidos a comercial vende seguros en una entidad bancaria.

Lo es en general

Mi hija, periodista, propietaria de su propia agencia de publicidad, comunity mánager y profesora (márketing) de una conocida universidad catalana, siempre me dice que me tengo que actualizar

Soy un conservador muy liberal o un liberal muy conservador.

Vivo en un mundo que ya pasó, murió para no resucitar.

Soy de los que les repatea el hígado ver a jóvenes tocándose las bolas o lo que se fumaban los indios para firmar la paz, sentados en el transporte público y mirando idiotizadoss el móvil ( jamás un libro) mientras una embarazada o ancianos viajan de pié. Luego muchos saldrán a la calle a vociferar consignas que su puto amo les ha inculcado desde algún casoplón o bien una casa okupada o la bonita torre en la Cerdanya o Cadaqués que es propiedad de su acaudalado y burgués «papá».

Tengo la formación y las condiciones físicas pese a mis casi 66 años ( pronto llegarán) para irme el resto de mi vida a vivir en plena Naturaleza, lejos de una sociedad que no me gusta, que no es la que yo conocía. Pero, como una serie de lazos me atan a esta, para mi despreciable sociedad, y, además hay algunas intervenciones quirúrgias  a la vista, me tengo que aguantar y, seguir viviendo entre » mamíferos» de una raza que ya no me representan y de la que apostaté totalmente hace tiempo.

 

Ya no hablaré de ciertos comentarios que escucho. Por ejemplo hoy, cuando en un informativo del mediodía han llamado » grupos de jóvenes rebeldes» a un grupo de escorias que se negaban a usar mascarillas y estaban realizando una fiesta ilegal, mientras cada día muere gente por culpa del virus chino y miles de pequeñas empresas se van al carajo.

Por dicha razón, y cómo dice la últimamente famosa canción, sólo toca » resistir», y » resistiré»,  en una sociedad que ma da asco. La mejor manera de combatir a tu enemigo es conocerlo y, en ocasiones mimetizarte con él. Y eso me tocará  hacer.

Cambiar el chip y darme cuenta, meterme en la cabeza que, estoy en territorio » no amigo» y debo adoptarme a unas costumbres que, no siendo las mías, o las que me gustan, debo de aceptarlas forzosamente y, ante todo, adaptarme a un medio hostil para mi gusto y manera de pensar.

Lo peor, es el precio que pienso pedir por hacerlo. Éso sólo el Destino lo sabe y más con alguien que, cómo yo, soy muy » especial» en mis decisiones y reacciones que pueden llegar a ser viscerales.

Cómo encuentro a faltar muchas cosas de antes, y vivir sólo y rodeado de animales de cuatro patas.

 

Les deseo lo mejor, menos a los banqueros.

www.miguelaracil.com

El autor

Periodista y escritor, mis pasos me han llevado a moverme por el mundo del misterio y de todo lo que tiene dos explicaciones: la ortodoxa y la heterodoxa