Boabdil, espérame…

Creo recordar que fue mi admirado Arturo Pérez Reverte, escritor con clase, cultura y pelotas, que falta nos hace en la profesión, en muchos casos falta de pelotas genitales pero sobrada de pelotas serviles, que dijo en una entrevista » Me gusta, necesito perderme en ocasiones por viejas ciudades para poder revivir el pasado»..Si no lo dijo el murciano , que creo que sí, pues lo digo yo ¡¡¡qué pijo!!

He recorrido grandes ciudades. Roma, París, Bucarest, Florenzia, Istambul (que no Estambul), Venecia, Pisa, Madrid, Sevilla, Córdoba, El Cairo, Ammán, Rabat, y tantas otras. También otras más pequeñas pero con encanto propio , cómo la siempre mágica Toledo y otras pequeñas capitales españolas.

Siempre que recorro una ciudad intento ir sin prisas. Con la sola compañía de mis máquina de fotografiar , un par de blogs, varios bolis y, máximo acompañado de mi mujer.

Me gusta perderme por sus callejuelas, preguntar a sus centenarias piedras, que, si las sabes enterder te responden.

En ocasiones he recorrido ciudades en busca de algún personaje que sería el protagonista de algún reportaje.

Llevo demasiado sin apenas viajar y eso es malo para alguien como yo.

Por dicha razón, y ya con los billetes de avión comprados con bastante antelación, este próximo otoño pienso coger mis máquinas de fotografiar, mis blogs y bolis y a mi mujer y, perderme unos cuantos días tras las huellas de Boabdil.
Ese personaje poco conocido y muy denigrado

Pienso recorrer de nuevo, pues no es virgen para mí, las callejuelas de Granada. Su ciudad, su Alhambra, sin guías que me atosiguen y vendan humo.

Sentarme ante la catedral y tomarme unas birras o vino y sus correspondientes tapas.

Necesito marchar varios días lejos de todo y de casi todos y, ya estoy preparando una próxima desconexión para seguir las huellas del » llorón» Boabdil y las mil maravillas que la ciudad de las Maria Angustias o » Marian» guarda en sus callejuelas y barrios musulmanes.

¡¡Llega pronto otoño, te necesito!!

www.miguelaracil.com

 

El autor

Periodista y escritor, mis pasos me han llevado a moverme por el mundo del misterio y de todo lo que tiene dos explicaciones: la ortodoxa y la heterodoxa