ALEGATO EN FAVOR DE LAS TALLAS 40-46 FEMENINAS. BASTA YA DE TÓPICOS IDIOTAS Y DE NIÑAS BARBI

Siempre he sentido fobia a ciertos tópicos aunque yo hago servir algunos. La sinceridad ante todo

Uno de los que más me repatean, pues sé que afecta a muchas mujeres, es la especie de » cruzada» que se practica desde tiempos inmemoriales contra las mujeres con tallas 40 hacia delante.

En el mundo audiovisual, sea el cine, la Tv, publicidad y similares, es muy difícil ver a una mujer, sea actriz, sea periodista, sea presentadora de programas, aunque sean de la perniciosa, por no decir repugnante tvbasura tan patria, que vaya sobrada de kg.

A menos que sea alguna » vaca sagrada» de esas que colocan a sus parientes para que hagan tanto el ridículo cómo hacen ellas mismas y su ego más su incultura.

Hasta las metoerólogas o mujeres del tiempo, pues no todas son realmente metereorólogas ( aunque siempre serán mejor que el peculiar periodista Brasero metido a » hombre del tiempo») son por lo general tipo » Barbi». Altas y más o menos delgadas.

Me repatea.

Lo mismo que, cuando para ingresar en el ejército en tiempos de paz o en los cuerpos policiales, y más siendo en España, que no somos nórdicos que digamos, se pide una altura mínima. Nuestro mejor espadachín, el conquense capitán Alonso de Ojeda ( 1468-1515), medía poco más de 1,40 y se llevó por delante a más de cién «jambos» espada en mano y cara a cara. Falto de estatura pero sobrado de cuajo y pelotas.

Pero a lo que vamos. Las mujeres gruesas o rellenitas.

Quién más quién menos si anda metido en eso de informar ( en bastantes casos adoctrinar) sabe de casos de grandes presentadoras, incluso de informativos, que, con el paso de los años han » ganado peso» y han dejado, por decreto de arriba, de chupar cámara para pasar a las redacciones y  que de esta manera no se viera su  generosa talla corporal.

Ayer, por mediación de la navideña (A .V.Q.P) plataforma 28-D pude ver desde mi despacho una película a la que le tenía ganas.

Se trata de «El Autor», una película dirigida por Manuel Martín Cuenca y basada en la obra del formidable ( pese a que no me ha gustado excesivamente su último libro premiado con el Premio Planeta) Javier Cercas.

No podía dejar de ver una película que narra los comienzos de alguien que quiere ser escritor. Papel interpretado por el impresionante actor asturiano Javier Guitiérrez ( no sé si perdonarle su papel de sargento en la para mi aborrecible nueva versión «políticamente correcta» ¿? de » Los Últimos de Filipinas»), y el no menos impresionante artistazo, el periodista metido a actor Antonio de la Torre. Supongo que para compensar aparece la para mi mediocre( por ser generoso) actriz María León, que, por suerte, aparece poco en dicha filmación

Pero si algo me llegó al corazón, pues alma no tengo, son las escenas, y no me refiero al desnudo integral, que , según parece tuvo una razón reivindicativa que en esta ocasión sí comparto, interpretadas por la elegante, bravía y estupenda actriz Adelfa Calvo.

Esa escena en que canta una preciosa canción parida por el cantante y compositor ( admirado por mi por muchas razones, alguna fácil de adivinar siendo yo quien lo escribo) José Luis Perales, es de las que tengo ya guardada en » favoritos» para escucharla y escucharla y verla y verla. Para mí mil veces mejor interpretada que por su paisana, la mediática Isabel Pantoja.

Adelfa Calvo, con esa voz elegante y bravía a la vez ( de casta le viene al galgo, siendo hija y nieta de quiénes es) fue, creo yo, la primera mujer que, debido a su generoso peso, reivindicó públicamente en España que, basta ya de arrinconar a las mujeres gruesas. Pueden ser tan formidables actrices, en ocasiones mucho más, que bastante Barbi que sólo tiene altura y generoso ( no siempre) busto o que, en algún caso, supongo que pocos, son grandes saltadoras…de lechos…y leches…..

Bien por la cantante melillense, no malagueña cómo ella dice, por » salir del armario» de las tallas y decir públicamente lo que miles de mujeres piensan.

Bien por las tallas grandes. Con dos ovarios, Adelfa Calvo

Mejor que sobre que no que falte

 

Miguel G. Aracil

www.miguelaracil.com

 

El autor

Periodista y escritor, mis pasos me han llevado a moverme por el mundo del misterio y de todo lo que tiene dos explicaciones: la ortodoxa y la heterodoxa