2 de julio, Día Mundial d elos OVNIS. Marte y los OVNIS

Hoy, 2 de julio, Día Mundial de los  OVNIS cuelgo en mi muro este artículo que me pidió el años más tarde Premio Planeta  Javier Sierra, siendo él director de » Más Allá» para uno de sus monográficos.

Sirva este tema siendo hoy el día que es, como un In Memóriam para el pionero Marius Lleget, el » Marciano», como le llamaba cariñosamenet su amigo Antonio Ribera, al que también dedico ( aparece en este artículo) estas líneas

MARTE Y LA PERIODICIDAD BIENAl DE LAS OLEADAS OVNI

            

 

              Los pioneros

  

Entre las muchas teorías relacionadas con el tema OVNI, desde la década de los cincuenta existe una que ha preocupado a un buen número de los principales investigadores de dicho fenómeno; nos estamos refiriendo a la interesante hipótesis sobre la relación entre el planeta Marte y la periodicidad bienal que lo relaciona con grandes oleadas de objetos volantes no identificados.

La mayoría de personas interesadas en esta materia, relacionan inmediatamente esta teoría con el que fue gran estudioso Eduardo Buelta Saura ( Paterna 1916- Barcelona 1973). Este funcionario de correos, fue co-fundador y primer presidente del C.E.I. ( Centro de Estudios Interplanetarios) y autor de uno de los primeros libros ufológicos editados en España, Astronaves sobre la Tierra  ( Ediciones Oromi, Barcelona) y si bien es verdad que fue una de las personas que más promocionó el tema de la periodicidad bienal marciana, también es verdad que no fue el primero en estudiar ni dar a conocer el fenómeno, pues antes que él, el investigador gallego Oscar Rey Brea ( A Coruña 1923- A Coruña 1973) auxiliar de meteorología y excombatiente de la División Azul ( de hecho su interés por los OVNIS empezó en 1943, en la fría población rusa de Puskin, donde fue testigo de un curioso avistamiento) había publicado en el diario El Ideal Gallego ( 9 de abril de 1954) la primera referencia que conozcamos, sobre el Ciclo Bienal marciano

A la hora de hablar de pioneros del tema, tampoco sería lícito olvidar a Jacques Vallée, autor de varias gráficas al respecto, y por último citar al a veces olvidado investigador valenciano y doctor en física Miquel Guasp Carrascosa, autor de Teoría de Procesos de los Ovnis ( autoedición del autor, Valencia 1973).

De hecho podemos decir que de una manera más o menos profunda, casi todos los ufólogos importantes de la época ( Antonio Ribera, Aimé Michel, Jimmy Guieu, Saunders,Carrougues,etc) han tenido en cuenta en un momento u otro de sus investigaciones, que existe una relación causal entre el Planeta Rojo y los OVNIS, y esta teoría tuvo su punto álgido en Francia cuando la prestigiosa publicación París- Match, basándose en aseveraciones de Michel, anunció a finales de la primavera del 1954, una oleada para los últimos días de aquel verano, lo que se produjo matemáticamente.

 

 

              El Ciclo Bienal

 

Si tuviéramos que dar una definición aséptica de los Ciclos Bienales, diríamos que consisten en los periodos de dos años y dos meses aproximadamente ( equivalentes al intervalo entre dos oposiciones del Planeta Rojo) que mediarían entre las sucesivas oleadas de avistamientos de objetos volantes no identificados.

El ya mencionado Eduardo Buelta, creía que la curiosa coincidencia de las oleadas con las oposiciones de Marte ( o sea cuando el planeta marciano está más cerca de la Tierra) era la principal causa de los viajes que los extraterrestres realizaban a nuestro mundo, opinión que al parecer se veía reforzada por el popular “desplazamiento hacia el Este” de dichas oleadas. Esta teoría en un principio se vió reafirmada al ser estudiadas las grandes concentraciones de avistamientos que se dieron en 1948 (avistamientos en la mitad oriental del Pacífico) 1950 (decenas de OVNIS sobrevolaron la mitad occidental de los Estados Unidos, el Atlántico norte y central y la totalidad de Sudamérica, principalmente el Brasil)), 1952 (Atlántico central), 1954 (Francia e Italia), 1956 (Asia) y febrero de 1959 (Australia y archipiélago filipino). Esta última oleada ya predecido por el C.E.I en su boletín número uno ( enero de 1959), creó cierto revuelo en el mundo ufológico de entonces, pues incluso Ben Spencer vicepresidente de la “Victoria Flying Saucer Research”se hizo eco de éllo en la publicación Uforum del mes de abril de 1959 en la que mencionaba la “predicción” publicada en el C.E.I. y su coincidencia con el gran número de avistamientos que se dieron en la zona de Victoria.  Animado por estos datos, Buelta llegó a predecir una gran oleada para 1961 en la zona del sur del Pacífico, lo que según algunos autores, cerraría el “Ciclo exploratorio marciano”, aunque por lo que sabemos, esta última oleada o bien no existió o pasó totalmente desapercibida, e incluso en el boletín de la C.E.I. de octubre de 1961, Buelta tuvo la honradez de aceptar su error al respecto y algunos ufólogos “racinalistas” y “cartesianos” han aprovechado aquel pequeño y “personal” error de Buelta, para vapulear esta teoría “marciana”.

 

        

      

 

 

 

        El Ciclo y Antonio Ribera.

 

Lógicamente esta hipótesis no podía pasar desapercibida al entrañable “padre” de la ufología española, a nuestro llorado Antonio Ribera Jordá, quien ni corto ni perezoso, encargó a su buen amigo Josep María Olivar por aquel entonces secretario de la Agrupación Astronómica de Sabadell, con el que ya había colaborado en otro “proyecto marciano” ( concretamente el estudio de unas curiosas fotografías tomadas por el Mariner IV  y su misteriosa similitud con otra foto de la zona lunar de Clavius), unas gráficas y unas tablas con las oposiciones Marte-Tierra de los últimos cien años.

Ribera como ya era habitual en él, empezó una labor detectivesca inigualable, y solo comenzar su investigación, ya pudo comprobar que uno de los clásicos mas famosos de la ufología decimonónica, el del “Airship” o gran nave espacial que fue vista por decenas de miles de norteamericanos desde diciembre de 1896 hasta mayo del año siguiente, coincidía en el tiempo y que precisamente en diciembre de 1896  Marte se hallaba en posición casi afélica con relación a nuestro planeta (Recordaremos que las oposiciones astronómicas de Marte, se dividen en “afélicas”, en las que Marte se encuentra a unos cien millones de kilómetros de nosotros, y “perihélicas” en las que se encuentra a unos 55 millones aproximadamente). Sin dejar el siglo XIX, y más concretamente las dos últimas décadas, Jacques Vallée ya había estudiado las tres oleadas “coincidentes” que se habían dado en los años 1881 (diversos países entre ellos España),1883( Méjico, Puerto Rico, Chile,Estados Unidos y Gran Bretaña) y 1885 (Francia, Oriente Medio y Extremo Oriente)

Ribera tuvo una impensada ayuda sobre el tema, cuando en abril de 1977, Mimí Hynek, esposa del doctor Joseph Allen Hynek,posiblemente la más reconocida autoridad ufológica del mundo, le obsequió en un encuentro que tuvieron en Acapulco, con un interesante trabajo titulado 1973 Year of the humanoids,subtitulado  (traducimos al castellano)  Análisis de la oleada de OVNIS y Humanoides del otoño de 1973,  del que era autor el ufólogo David Webb. En él, se recogían casi medio centenar de avistamientos de humanoides, entre los que se encontraban los ya clásicos de Pascagoula, el del camionero argentino Dionisio Llanca(estudiado ampliamente por Fabio Zerpa) o los extraños sucesos de Falkville ( Alabama) y su “sheriff” J. Greenshaw que según parece llegó a conseguir algunas fotografías.

Ribera vió que la mayoría de los casos habían ocurrido en octubre de 1973 ( unos pocos en noviembre y diciembre) y al consultar sus tablas, vió que como ya esperaba, la fecha de oposición Marte-Tierra ( en este caso casi perihélica) era “octubre” de 1973.

Algunos colegas del ufólogo catalán, también se hicieron eco del fenómeno, y así Vallée(astrofísico y doctor en informática) dijo en una ocasión con respecto al Ciclo marciano: “Creemos que los documentos que poseemos, para el periodo que se extiende desde 1870 a 1914, son suficientes para justificar un intento de correlacionar la actividad de los OVNIS con las oposiciones de Marte” aunque después él mismo ( quizá debido a su formación totalmente academicista) quiso demostrar su “prudencia científica” y puso “dudas” al tema.

Después de estudiar concienzudamente el fenómeno, Ribera dejó escrito en su artículo Marte no es casual (Mundo Desconocio número 22, abril de 1978)las siguientes y expresivas palabras que dejan bien claro su opinión sobre el tema:

Por doce veces en treinta años, ha habido oleada de avistamientos coincidiendo con oposición Marte-Tierra. Y teniendo en cuenta que el Planeta Rojo se encuentra cerca de nosotros cada dos años y dos meses, en promedio, “tal cifra es más que significativa”.

  No podemos dejar a Ribera sin antes mencionar que su famoso flap español, por el que descubrió más de cincuenta casos ocurridos en 1950,( años después miembros del extinto CEONI valenciano lo elevaron a un centenar) coincide exactamente con otro periodo de oposición ( casi afélica)y que “curiosamente” en las mismas fechas que sucedían los avistamientos españoles,todo el mundo se vió sorprendido por un gran número de casos,de los que el ufólogo galo Fernand Lagarde, responsable de la magnífica revista Lumiéres dans la nuit,(Luces en la Noche), se hizo eco en un reportaje en el número doble 211-212 titulado Retrospective , en el que recogía treinta y nueve casos ocurridos en todo el mundo aquel año 1950 ( el francés se olvidó “curiosamente” de España)de los cuales más de la mitad, habían ocurrido exactamente en las mismas fechas que los avistamientos españoles ( principalmente primavera).

 

 

También en los Paises del Este

 

     Hasta aquí vemos que fueron muchos los investigadores “occidentales” que se interesaron en el tema, pero tampoco en los por aquel entonces paises comunistas se estaban de brazos cruzados, si no que muy al contrario, ufólogos de la talla de Ion Hobana, sin duda el mejor especialista de Rumanía, llevaba años investigando el tema, y así este estudioso junto a su compatriota el ingeniero Florin Gehorgita, habían recopilado un gran número de casos que coincidían perfectamente en el tema que tratamos, y que vieron la luz en su clásico UFO´s, From Bahind the Iron Curtain ( en cuya publicación también intervino el periodista de origen holandés afincado en Bucarest Julien Weverbergh)

Entre los casos directamente relacionados y coincidentes con el Ciclo Bienal, se encuentran un “flap” ruso en 1958, o el OVNI fotografiado en Muszin el 22 de diciembre del mismo año, y en 1967 tenemos otra oleada en los paises socialistas,destacando el caso de la “Selva de Komowi”  en que un objeto volante desconocido, prendió fuego ( aunque llovía desde hacía días) a todo un bosque de esta zona yugoslava, y pocos días después, la pequeña república de Montenegro, era casi invadida por extraños avistamientos, destacando los diversos casos que se dieron entre el 23 de noviembre y el 15 de diciembre en la localidad de Niscjic, exactamente las mismas fechas en las que varias localidades de Rumanía eran visitadas por una verdadera plaga de “objetos aéreos desconocidos”, principalmente en Bucarest (todo el mes de diciembre), Petrila, Arad y Poenarii (noviembre y diciembre).( Para los lectores que quieran profundizar en el tema a nivel de los paises del Este les recomendamos el libro Platillos volantes tras la cortina de hierro, del ufólogo rumano antes citado. Javier Vergara editor).

 

Conclusiones

 

En un artículo aparecido en julio de 1976 en la desaparecida revista Mundo Desconocido y firmado por Mercedes Castellano de Faber, la autora se planteaba esta pregunta: Hay que aceptar como un hecho incuestionable, la existencia de un ritmo un poco más que bienal que rige la distribución de los puntos álgidos de su frecuencia (se refiere a las oleadas).¿Qué sucede a intervalos de dos años u uno o dos meses capaz de provocarlos?.

  Veintiseis años después, son muchos, quizá una mayoría los investigadores que no están de acuerdo entre la relación Marte-Tierra y las grandes oleadas OVNI, pero indiscutiblemente aquellos marzo de 1950, mayo de 1952 o junio de 1954, fueran fechas clave en la ufología a nivel mundial, en la que un número increible de extrañas naves espaciales volaron sobre nuestros cielos.¿Casualidad?, personalmente lo dudamos y creemos que algún día un amplio estudio de este curioso fenómeno bienal efectuado con los avances que la moderna informática brindan a toda investigación, podrá quizá reabilitar la relación Marte-Tierra-Oleada OVNI.

 

Miguel G. ARACIL

El autor

Periodista y escritor, mis pasos me han llevado a moverme por el mundo del misterio y de todo lo que tiene dos explicaciones: la ortodoxa y la heterodoxa